Publicado por Ignacio Forciniti el 26 Noviembre, 2015

Hace un tiempo comencé a hablar de cuáles son las mejores aplicaciones móviles (o apps, para sonar más techie) con las que podemos hacernos un favor a nosotros mismos a la hora de cuidar nuestra salud.

Y ya que estamos: cuando decimos “salud” solemos pensar automáticamente en un doctor, un hospital y tecnología de ultra avanzada para operaciones de alta complejidad. Pero… ¿estar saludable no es algo mucho más cotidiano? De hecho, podemos estar más sanos haciendo cosas muy simples, como caminar más y dormir mejor. A la lista de apps para mejorar la salud que mencioné en mi anterior post, sumo otras muy útiles para conseguir estos sencillos retos:

“Tenés que caminar por lo menos 10.000 pasos diarios”

Cuando parecía que ya no podíamos tener más retos que cumplir para estar más saludables, a alguien se le ocurrió contar nuestros pasos y definir que debemos dar 10.000 pasos por día. “Ah, no es nada, seguro que yo doy muchos más que 10.000 pasos por día” es lo primero que nos decimos cuando alguien nos cuenta este objetivo, pero ¿estamos seguros de que lo conseguimos?

Si bien hay dispositivos específicamente diseñados para eso (llamados podómetros) que miden de forma muy precisa los pasos, podemos también utilizar nuestro smartphone para contabilizarlos. Claro que no será tan preciso como un podómetro, pero el margen de error suele ser bajo y no requiere más que instalar una pequeña aplicación gratis en tu celular. ¿Por qué no probarlo?

A mi entender, el mejor es el Podómetro de Tayu Tau (acá en Android), donde cumple muy bien su función (y la aplicación ocupa muy poco espacio). Claro que si usas MyFitnessPal, podés usar Podómetro y Entrenador de Peso (Android | iOS) que te permite sincronizar la información recabada y poder tener un mejor registros de calorías quemadas. Por último, si sos de los que les gusta el mundo multiplataforma (para verlo desde tu celu, la tablet y la compu) te recomiendo el Runtastic Podómetro (Android | iOS).

“Procurá dormir 8 horas al día”

A todos nos gusta dormir bien, y más allá de procurar dormir el tiempo suficiente, lo importante también es poder descansar bien. ¿Acaso hay apps que también nos pueden ayudar a dormir mejor? Sí, hay apps para todo.

Runtastic Sleep Better (Android | iOS) permite hacer un seguimiento de las horas que dormiste y analizar qué tan bien descansaste con unas muy interesantes gráficas de seguimiento hora por hora. Tiene muchas otras funciones, como el poder registrar qué tan bueno fue el sueño y hasta el estado de ánimo con el que te despertás. Otra buena alternativa es SleepBot (Android | iOS) que hace un cálculo de tu “deuda de sueño”: podrás saber cuántas horas más tenés que dormir para poder sentirte descansado.

Eso sí, un dato a tener en cuanta al usar estas aplicaciones: al estar permanentemente con el micrófono abierto y procesando info, suele consumir mucha batería y elevar la temperatura de tu equipo. Así que recomiendo, ponerlo en “modo avión”, cerrar todas las apps abiertas antes de dormir y si lo dejan conectado al cargador mejor aún.

Como se ve, la tecnología en general y las apps en particular ofrecen, siempre, más que lo que uno supondría a primera vista.

Imagen: @Jason Howie, distribuida con Licencia CC BY 2.0.

Publicado por Alejandro Marticorena el 16 Noviembre, 2015

Hace un tiempo hablábamos de una peculiaridad bastante particular (e inesperada) de un algoritmo de Google creado para el reconocimiento de imágenes, denominado “Deep Dream” por los ingenieros que lo crearon.

En nuestro post “¿Sueñan los algoritmos con pinturas digitales?” explicábamos someramente su funcionamiento y cómo éste apelaba a la dinámica de las redes neuronales artificiales para visualizar, interpretar y categorizar las imágenes que se le presentaban. Y cómo, a partir de ese “aprendizaje”, éstas se volvían capaces de reconocer imágenes que nunca hubieran visto antes.

Es decir, lo que hacemos los seres humanos desde que nacemos. Pero, en este caso, logrado por algoritmos computacionales.

Sin embargo, (decíamos en aquel post, citando una información publicada aquí) dado que a veces el algoritmo no funcionaba tan bien como sería de esperar, “los ingenieros invirtieron el proceso: ‘En vez de detectar, se les pide a las redes neuronales que ‘dibujen’ lo que han aprendido. Así, al decirles ‘Puente’ y darles la oportunidad de confeccionar imágenes, éstas irán confeccionando una imagen a partir de la información aprendida. Estas imágenes son lo que los ingenieros de Google llaman ‘sueños“.

El resultado fueron imágenes tan “alucinógenas” como las que colocamos en este post.

Tu Deep Dream personalizado

Ahora bien: ha sucedido que, a partir de la extraña aunque cautivante belleza de esas imágenes, hubo quienes desarrollaron aplicaciones que permiten a cualquiera de nosotros hacer pasar imágenes a través de tales algoritmos, tal como si se tratase de los filtros de Instagram… y ver qué sucede. O, dicho con algo más de precisión… para ver qué ve Deep Dream a partir de lo que nosotros vemos.

Así, si uno busca en Google con los términos “deep dream” (una búsqueda harto sencilla, como se notará) los resultados muestran varias aplicaciones online y gratuitas para crear -en algunos casos- auténticas “obras de arte” a partir de las imágenes que uno desee subir.

Algunas de esas aplicaciones: DreamScope y Deep Dream Generator (plataformas online), Deep Dreamer (una app para Mac), e incluso -por ejemplo- DeepDreamit, una plataforma que quedó sin la posibilidad de subir imágenes, pero muestra las que se generaron a partir del aporte de la gente.

Quien suscribe hizo la prueba pasando una misma foto (la que usé de base para mi perfil de Facebook) a través de la mayoría de los 84 “filtros” preconfigurados que existen en DreamScope sobre la base de algoritmos de Deep Dream.

Y armé la galería que se puede ver en este link. Aquí abajo una muestra: la foto original, y el resultado de pasarla por el filtro “Starry night landscape”. Que, de paso, parece inspirada en el célebre cuadro de Van Gogh, “The starry night” (“La noche estrellada”)… ¿no?

Más información

The best 10 Deep Dream Images (Tech Radar)

Why Google’s Deep Dream is the future kitsch (Pacific Standrad Magazine)

Google Deep Dream: 19 of the best images from mesmerising photo software (The Telegraph)

Google Deep Dream: 19 of the best images from mesmerising photo software

Publicado por Alejandro Marticorena el 11 Noviembre, 2015

La cuestión de la privacidad de los datos personales en Internet es todo un tema. Y Facebook, como es de suponer, no es una excepción.

¿Una prueba? Colocando las palabras “Facebook privacidad demandas” en Google aparece una lista de links no menor. De hecho, una de ellas tuvo bastante resonancia mediática, en abril pasado, e involucró a unos 25.000 usuarios de 100 países. Y tuvo, según se informa aquí, una sentencia histórica.

Como consecuencia de estos conflictos judiciales, la empresa fundada por Mark Zuckerberg ajustó sus políticas de privacidad y, entre otras iniciativas, pusieron a disposición de los usuarios (que, recordemos, hoy orillan los 1.500 millones de personas en todo el orbe) una herramienta que nos permite obtener (y descargar en nuestras computadoras) una copia de toda la información que la red social de la gran “F” guarda sobre nosotros.

¿Cómo? Según informan aquí, “hay que ir a la sección General de la configuración de Facebook y darle clic a “Descargar una copia de tu información”-, e investigar” qué hay allí archivado sobre nosotros.

Creo que no sólo puede ser un ejercicio interesante hacerlo: es necesario. Sobre todo si uno se fija en lo que Facebook te explica en este link, afortunadamente con todo detalle, donde te muestra qué información guarda sobre tu cuenta y sobre tu actividad en esa red social.

Y hay de todo: desde lo que cada uno consigna en el “acerca de mí“, pasando por “amigos eliminados“, y hasta “anuncios en los que has hecho clic“, “aplicaciones que has añadido” o “tarjetas de crédito” que, según Facebook, se refiere a “si haces compras en Facebook (por ejemplo, en las aplicaciones) y has proporcionado a Facebook el número de tu tarjeta de crédito“.

¿Te recordó esto al “Gran Hermano” de la famosa novela “1984“, de George Orwell? Y eso que ni siquiera mencioné a Google, que también guarda mucha (y variadísima) información sobre nosotros. Pero a no desesperar: también ofrece una facilidad parecida.

En esta nota del diario La Nación, una periodista relata sus hallazgos utilizando la herramienta de Facebook.

Imagen: @geralt, distribuida con licencia CC0 1.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 9 Noviembre, 2015

Los más jóvenes probablemente nunca lo hayan visto. Incluso, es posible que no hayan oído siquiera hablar de él.  Pero a quienes cuentan cuatro o más décadas en su documento de identidad, la sola mención del nombre de Pepe Biondi seguramente será razón suficiente para esbozar una sonrisa.

Y aunque no nos proponemos aquí hacer una larga crónica sobre la obra del humorista, acróbata y artista de variedades argentino de los años 60, sí quisiéramos rescatar a su personaje Anita para hablar de los nuevos asistentes virtuales que compañías como Facebook, Google, Apple, Microsoft y Amazon están presentando al mercado para hacer más fácil la vida de sus usuarios.

Anita, anota” decía Pepe Biondi a su híper eficiente novia, que llevaba cuenta de sus disparatadas ideas. Encarnaba así, graciosamente, el antiquísimo sueño humano de contar con un asistente que nos asista y resuelva todas nuestras necesidades con solo pedírselo, e incluso, a veces, sin necesidad siquiera de tener que solicitarlo. Un sueño, en definitiva, que parece estar a punto de cumplirse a juzgar por presentaciones como la que Amazon acaba de hacer bajo el nombre de Alexa.

Buenos días, Alexa

El ecosistema de asistentes virtuales de a poco se va poblando. Apple con Siri, Google con Google Now, Microsoft con Cortana y, hace bastante menos tiempo, nada menos que Facebook con Facebook M (o “M”, a secas, y del que diremos algo más abajo) ya habían ingresado con diferente fuerza en el campo de los asistentes virtuales.

Ahora, la presentación de Amazon parece elevar la vara en el desafío de idear estos nuevos “esclavos tecnológicos” que hagan las cosas por nosotros. “Si bien Siri y Cortana responden a cualquier tipo de pregunta, programan citas, envían correos electrónicos y despiertan al usuario cuando desea, la nueva asistenta de Amazon va más allá”, aseguran aquí.

La primera gran diferencia es que Alexa tiene forma física, se puede colocar en cualquier lugar de la casa y está siempre dispuesta a escuchar las órdenes de los habitantes del hogar a través de sus siete micrófonos integrados. El invento de Amazon tiene forma de cilindro (inicialmente conocido como Amazon Echo) y cada vez que escuche su nombre, Alexa, intentará obedecer a todo lo que se le pida”.

Después de aclarar que “el nuevo asistente es capaz de resolver dudas y cumplir sus tareas sin que nadie se acerque a él (ella) ni pulse ningún botón”, la nota resalta la capacidad de Alexa para poner nuestra canción favorita, encender el lavarropas o poner las luces de la casa en modo película, un tipo de función que puede explotar en múltiples direcciones en la medida en que la domótica gane más y más lugar en los hogares.

¿Querés ver una demostración de cómo funciona? Este video lo muestra.

Regalo para mi esposa

Facebook M es otro de los que se anota en la carrera de las “Anitas” virtuales. Anunciado en agosto último, por ahora está en fase de testeo. Como explica la revista Wired en la cobertura que hizo sobre el tema, el nuevo asistente de Facebook es capaz de hacer reservas en restaurants, encontrar el regalo ideal para nuestra pareja o sugerirnos escapadas de fin de semana, entre muchas otras cosas.

La competencia en este ámbito nos aboca a un mundo muy interesante, con estrategias de diversos tipos y planteamientos radicalmente diferentes” dice el especialista Enrique Dans, quien señala que las nuevas posibilidades van “desde simplemente sustituir acciones del usuario para agilizar determinadas tareas (avísame de esto, llama a esta persona o búscame una respuesta a esta pregunta), hasta tareas más creativas (hiciste estas fotos y las he ensamblado en esta otra, o he tomado las fotos de tu viaje, las he montado con música de fondo y transiciones, y aquí tienes un resumen), o sugerencias de diversos tipos basadas en datos tomados de patrones del usuario (este producto te podría interesar)”.

Se trata en definitiva, de llevar a la realidad la vieja broma de Pepe Biondi. Solo que en lugar de una Anita de carne y hueso, ésta será virtual. Alguien dirá que Anita era además la novia del protagonista, y enamorarnos es algo que las máquinas difícilmente puedan hacer. Es posible, aunque ahí está la película Her, (aquí, información en Wikipedia) para ayudarnos a imaginar lo contrario.

Imagen: @Bhupinder Nayyar, distribuida con licencia CC BY 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 3 Noviembre, 2015

Desde que el mundo es mundo, (o al menos desde que el mundo que conocemos es el mundo que conocemos), la publicidad es un componente absolutamente normal dentro de la oferta de un contenido.

Así, si estamos mirando un programa de TV, es usual que veamos -y hasta esperemos- el corte que nos permita hacer una pausa para ir al baño o buscar una nueva bebida. Si estamos mirando una revista, es habitual que tengamos que pasar varias páginas de publicidad hasta llegar al contenido que nos interesa, y si estamos escuchando la radio, nadie se sentirá sorprendido si la voz de los conductores cede su lugar a engoladas propuestas que nos invitan a disfrutar de un viaje o de una bebida gaseosa.

Las cosas, sin embargo, no son tan simples en el mundo digital, donde varios coinciden en usar la metáfora del gato y el ratón para ilustrar una suerte de carrera o competencia que se ha empezado a dar entre editores de contenidos y programas o plugins bloqueadores de publicidad online.

El primer paso lo dieron bloqueadores como Crystal, Blockr o Purify, que garantizan una “mejor experiencia” de navegación en la web bloqueando avisos indeseados y ponen en manos del usuario autorizar o no a determinado sitios web a que le muestren publicidad.

Además (o como consecuencia) de evitar la “molestia” de tener que ver avisos que uno no ha pedido y de impedir la instalación de cookies u otros programas de rastreo de la actividad del usuario (conocidos como adware), estos bloqueadores garantizan mayor velocidad en la navegación y (si trabajamos con una laptop) una mayor duración de la batería de nuestro dispositivo.

Una paradoja notable

Hasta aquí, todo sería bárbaro… si no fuera porque -paradójicamente- la publicidad es la que paga gran parte de los sueldos de quienes generan todo ese contenido –noticias, videos, columnas de opinión, etcétera- que vinimos a buscar a la web.

Más aún: en muchos casos… ¡es la que mantiene a los sitios funcionando! Preocupados por una situación en la que, según un informe reciente publicado por Mashable, el número de usuarios de bloqueadores de publicidad aumentó en un 41% en 2014, los editores han comenzado a dar batalla. No es para menos, si es cierto que, como la misma nota informa, los 300 millones de personas con este tipo de aplicaciones en sus dispositivos hicieron perder a la industria ingresos por 22.000 millones de dólares solamente el año pasado.

Como muchos señalan, los dólares (o pesos) de la publicidad son la sangre misma del sistema de contenidos gratuitos en Internet, razón por la cual esta hemorragia de dinero que se pierde por los bloqueadores podría poner en crisis a todo el sistema.

Los que desbloquean bloqueadores

Esta es la razón por la que, con la misma velocidad con que aparecieron los bloqueadores, han comenzado a aparecer sistemas que los detectan y usan vías alternativas para que la publicidad llegue a nuestros ojos. “Una de las más recientes es Yavli”, explican en esta nota.

Yavli desarrolló una herramienta que permite mostrar enlaces relacionados “saltándose” las barreras de los bloqueadores de anuncios. Esta tecnología “se ejecuta en cientos de páginas web, entre los que podemos encontrar The Daily Caller o sites más pequeños como GameZone sigue la nota.

Entre otras estrategias para defenderse de los ad blockers está la recientemente implementada por el Washington Post, que cuando detecta un bloqueador de publicidad impide al usuario ver el artículo hasta que acceda a suscribirse a los newsletters del diario. El mensaje es claro y directo: “tenés un bloqueador de publicidad activo. Ingresa tu dirección de e-mail para liberar (unlock) esta historia” dice el cartel que oculta el contenido al lector.

Más allá de cómo vaya a terminar esta batalla, parece claro que será necesario encontrar formas más creativas para que la publicidad sea lo suficientemente segmentada y selectiva de modo que llegue a los ojos y oídos de quienes realmente puedan estar interesados en ella, evitando al mismo tiempo a quienes no quieran saber nada del asunto.

Y esto, en un marco en que los días de la publicidad invasiva, que se metía sin pedir permiso en nuestras vidas, parecen estar definitivamente contados.

¿Alguna idea sobre cómo hacer para garantizar la supervivencia de los contenidos gratuitos sin invadir ni molestar al usuario? Espere, no nos la diga ahora. Vamos a un corte, y enseguida volvemos.

Imagen: @PublicDomainArchive, distribuida con Licencia CC0 1.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 30 Octubre, 2015

Aunque sean pocos los que conozcan la palabra procrastinar, son muchos en realidad los que viven y sufren el efecto al que este extraño vocablo alude. Según la Real Academia Española, el término –derivado del latín procrastinare- hace referencia a la acción de “diferir o aplazar”, mientras que para la Wikipedia, la procrastinación “es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables”.

Caída en desuso durante décadas, la palabra volvió al primer plano a partir del uso excesivo que muchas personas hacen de Internet, y del tiempo que pasan navegando cuando en realidad sería recomendable que estén haciendo otras cosas.

Si alguna vez sospechaste que Internet le está restando tiempo a tu vida off line, un economista tiene malas noticias para vos. Efectivamente lo está haciendo” dice una nota del Washington Post al citar un estudio según el cual de cada 10 minutos que la gente pasa “paveando” (fooling around) en Internet -esto es, no chequeando mails ni trabajando- pasan 2,9 minutos menos en otras formas de ocio, 2,75 minutos menos trabajando y 1,2 minutos menos dedicándose a cuidados personales, incluyendo dormir.

Antídotos para cuidar el tiempo

Interesante, ¿no? Sin embargo, no todas son malas noticias en el mundo digital, ya que así como la amenaza de la procrastinación es bien real, también es cierto que existen numerosas aplicaciones que nos permiten optimizar nuestro tiempo productivo. Algo así como antídotos para procrastinadores, que hay en cantidades muy grandes y en formatos de los más variados.

Algunas de ellas, como Evernote, ya fueron comentadas en Tendencias Digitales, aunque hay muchas otras según las necesidades y los deseos de cada uno.

Si la cuestión pasa por organizar en un solo espacio los planes personales, los proyectos de trabajo y las tareas compartidas, Any.do puede ser una buena opción, aunque si el temor es, como mencionábamos al comienzo, el de estar perdiendo mucho tiempo en videos de gatitos, Rescue Time parece ser la opción ideal. Como bien explican aquí, “esta app tiene una sola misión: ayudarte a encontrar un balance entre tu vida privada y tu vida laboral” y para ello monitorea nuestra actividad on line y nos pasa un reporte al final del día diciéndonos cuánto tiempo estuvimos en cada app. “Por si fuera poco, te envía alertas cuando detecta que pasas mucho tiempo en un sitio web, te permite bloquear páginas distractoras y te ‘pone una estrellita’ cuando cumples tus objetivos”, destaca la nota.

Si tu vicio pasa por recibir todo tipo de informaciones en tu teléfono celular, Focus Lock es una opción ideal, ya que bloquea las distracciones como los resultados deportivos o los informes del clima y cuenta con un temporizador que te permite desbloquearlas en tu tiempo libre.

Por otro lado, si el objetivo pasa por armonizar y ordenar “visualmente” las tareas y pendientes utilizando el modelo kanban,Trello es una de las buenas soluciones disponibles.

Así las cosas, pareciera que en el mundo digital se repite la vieja máxima según la cual, ante cada amenaza, podemos encontrar una oportunidad. La procrastinación es realmente un mal de la época a tener en cuenta, aunque la solución puede estar allí mismo, en la web, para que recuperemos el ansiado balance entre la vida on y off line.

Imagen: @SunshineCity, distribuida con Licencia CC BY 2.0.

Publicado por Ignacio Forciniti el 29 Octubre, 2015

Hacer más deporte, beber más agua, caminar más, dormir mejor, no fumar. Éstas son sólo algunas recomendaciones de la casi interminable lista posible para tener nuestras vidas más saludables, y que suelen repetirnos a diario.

Cansado de que, por más esfuerzo que pusiese, siempre aparecía alguien que ponía el dedo en la llaga (y, cuando no, me agarraba infraganti comiendo una medialuna de grasa), me propuse que la tecnología sea mi aliada también en esto. Para mi sorpresa, en esa búsqueda descubrí todo un mundo de aplicaciones disponibles (y muchas de ellas gratuitas) que me han resultado muy útiles para ayudarme a conseguir estos retos. O, por lo menos, intentarlo.

Y como todo lo bueno se debe compartir, aquí les iré dejando aquellas aplicaciones que considero como las mejores para conseguir cada reto y así poner tu smartphone a tu favor para tener una vida más saludable.

Arranquemos por aquellas que tenemos más ansias de conseguir:

“Tendrías que bajar de peso”

Seguramente esta sea una de las metas más buscadas y que atormenta tanto a mujeres como a hombres. Sea por mejorar nuestra salud o simplemente por querer vernos mejor, tenemos disponibles muchísimas aplicaciones que pueden sernos de utilidad.

Podríamos agruparlas según las 2 tácticas más frecuentes:

Calorías que van y vienen

Hay aplicaciones que permiten registrar día a día lo que hemos comido y la actividad física realizada, y así poder llevar un registro de las calorías ingeridas y quemadas. Nada mejor para alimentarse de forma más sana que tomar consciencia lo que uno come.

  • MyFitnessPal o FatSecret son sin duda las mejores. Permite registrar de forma muy simple y rápida los alimentos (incluso escaneando el código de barras del envase), y son multiplataforma, es decir, podés seguir el registro desde tu celu, tablet o compu). Si tuviese que elegir entre ambos, me quedo con MyFitnessPal por la posibilidad de sincronizar su información con otras aplicaciones (algunas las detallaré más adelante).

  • Virtuagym Food es, además de un contador de calorías, un recomendador de una gran variedad de dietas… más allá de que sean realmente efectivas: por eso, es mejor -como dicen en las publicidades- acudir al médico; en este caso, el (o la) nutricionista.

A ponerse en forma

Por supuesto, no podían faltar aplicaciones que nos ayuden y motiven a mantenernos activos. Podría agruparlas en:

  • Especialmente para correr: Runtastic también es una excelente alternativa para correr, trotar o caminar. Tiene la capacidad de medir mediante el GPS del smartphone tu progreso guardando tu historial detallado; propone mapas de entrenamiento y se integra al mencionado MyFitnessPall (para llevar un registro más preciso de calorías quemadas), entre otras muchas funciones. Pero si tuviera que destacar algo realmente innovador y distintivo son sus Story Running: son historias narradas -como un audiolibro- que te involucra en la historia (donde, claro está, para lograr un buen desenlace de la misma deberás correr). Súper recomendable.

  • Para motivar tu entrenamiento deportivo: Endomondo permite hacer un seguimiento de tu entrenamiento (sea correr, caminar, andar en bicicleta, kayak o lo que fuese), ver tus estadísticas, fijarte un reto a conseguir y hasta competir con tus amigos.

  • Para hacer ejercicios en tu casa: como si se tratase de la evolución de los video de los años 80 para hacer gimnasia en tu casa, hoy contamos también con aplicaciones que sigue esa misma línea. Desde las que son videotecas donde recomienda ejercicios a realizar según la parte del cuerpo que deseamos ejercitar (como los realizados por la bailarina Magui Bravi Fitness) hasta los que recomiendan ejercicios para hacer en casa como Ejercicios Caseros o Entrenamiento de 7 minutos.

“Beber 2 litros de agua por día”

El médico, nuestras madres y hasta la TV (lógicamente con sus publicidades de agua) nos hablan de la importancia de cumplir esa meta. Y hasta muchas veces tras escuchar afirmaciones como “nuestro cuerpo es un 70% de agua…” tomamos conciencia de la importancia de hidratarnos y nos autodesafiamos diciéndonos: “vamos, no puede ser tan difícil, voy a empezar a asegurarme de tomar por lo menos 2 litros de agua por día”… pero con el correr de los días nos distraemos y llegado el fin del día quedamos lejos de esa meta.

Y hasta solemos autoconsolarnos, y nos mentimos con un “no llevo el control, pero debo estar tomando esa cantidad de agua”.

Pero… ¿para qué engañarnos? Por supuesto que existen también aplicaciones para ayudarnos a cumplir esta meta. Por citar alguna de ellas, Aqualert, Water your body o Toma Agua nos permiten ir registrando vaso a vaso la cantidad de líquido ingerido y así poder ver cuánto nos falta para terminar de cumplir nuestro objetivo diario, así como tu evolución semanal, mensual y anual.

Pero, a mi entender, lo mejor de todo es que cuando pasa mucho tiempo que no tomaste nada, te emiten un recordatorio para que nunca dejes de hidratarte (especialmente útil para días fríos que nuestro cuerpo no nos lo pide).

Como todos los grandes retos, se empieza de a poco. Comiencen por probar estas aplicaciones y vayan preparándose porque les traeré más recomendaciones en mi próxima visita por aquí.

Imagen: @ClkerFreeVectorImages, distribuida con Licencia CC0 1.0 Universal.

Publicado por Alejandro Marticorena el 27 Octubre, 2015

Hace unos días, Chema Alonso, CEO de ElevenPaths (empresa de seguridad informática filial de Telefónica) dio una conferencia en el Espacio Fundación Telefónica donde se refirió al modo en que las tecnologías de cloud computing y el Big Data son capaces de analizar las aplicaciones móviles que se suben a Internet (en este link, el video de la transmisión completa vía Ver más

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 23 Octubre, 2015

Casi todos hemos oído hablar, en algún momento reciente, de las bitcoins. Puede haber sido alguna mención al pasar de un pariente o amigo “techie”, o puede incluso haber sido alguna nota en los diarios que hablaba de esa nueva (en realidad, no tan nueva) y extraña (en realidad, no tan extraña) criptodivisa concebida en 2009 por Satoshi Nakamoto.

Sin embargo, y más allá de que muchos suelen hablar de ellas, pocos saben o entienden en realidad de qué hablamos cuando hablamos de bitcoins, por lo que hoy nos proponemos hacer una pequeña introducción de este interesante exponente de la economía 2.0.

Empecemos por el principio

¿Qué es una bitcoin? Según el mismísimo sitio web bitcoin.org, se trata de “una innovadora red de pagos y una nueva clase de dinero”, que se basa en las tecnologías peer-to-peer (que significa “entre pares”) para operar sin la necesidad de que exista una autoridad monetaria central o un banco.

Como se trata de una moneda descentralizada, las bitcoins no pertenecen a ningún país, no están respaldadas por ningún gobierno ni dependen de ningún emisor central. A diferencia de monedas como el dólar o el peso, que son emitidas por un Banco Central que responde por su valor, éstas son creadas mediante un un sistema de prueba de trabajo (también conocido como “sistema POW”) que simula el trabajo habitualmente desarrollado por la minería.

Los “mineros” que buscan obtener estas monedas digitales, dedican sus recursos de tiempo, energía y procesamiento para resolver un desafío criptográfico complejo. El minero que dé con la solución de este problema matemático es “premiado” por la red con un número predeterminado de bitcoins.

¿Cuánto vale una bitcoin?

Como sigue en su explicación el sitio bitcoin.org, “el precio de un bitcoin es impredecible, puede aumentar o disminuir en un corto período debido a su joven economía, su carácter novedoso y, en ocasiones, mercados ilíquidos”. Por esta razón, el mismo sitio desaconseja mantener los ahorros en bitcoins, a menos que se esté dispuesto a tolerar su enorme volatilidad, y recuerda que muchos proveedores de servicios  permiten convertir esta moneda digital  instantáneamente a su moneda local.

Más allá de esto, el número de comerciantes y personas comunes que están empezando a aceptar a esta criptodivisa va en franco crecimiento, y existe la posibilidad de consultar on line el directorio de potenciales receptores de bitcoins.

En cualquier caso, conviene saber que el uso de esta moneda se basa en patrones distintos a los que conocemos habitualmente, y existen cuestiones de cierta complejidad que es preciso conocer antes de aventurarse en esta nueva manera de pagar y cobrar. La elección de un “monedero” para mantener las bitcoins es una de ellas, ya que uno de los primeros pasos para incorporarse al sistema será el de elegir la plataforma que permitirá manejar el “cash” desde nuestro dispositivo móvil o desde nuestra computadora.

Si bien el futuro de las bitcoins es incierto y nadie sabe por hora si se trata de la moneda del futuro o de un experimento sin demasiada proyección, es cierto que el fenómeno ha generado ya el impacto suficiente como para que nos ocupemos de él.

Veremos cómo evolucionan las apuestas (simbólicas y reales) por esta nueva divisa, tan novedosa como enigmática.

Imagen: @Antana, distribuida con Licencia CC BY-SA 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 20 Octubre, 2015

Una de las formas más crueles y punzantes que el dibujante y productor televisivo Matt Groening, autor de Los Simpsons, tuvo para criticar ciertos hábitos de la familia media estadounidense en los 80 fue mostrar a todos sus miembros sentados e “idiotizados” frente al televisor.

No en vano, durante mucho tiempo, se llamó al rey de los aparatos hogareños “la caja boba”, una nominación que sorprendente y sugestivamente ha cambiado en los últimos años por la de su opuesta “Smart TV”.

Y es que, de hecho, la televisión que conocemos hoy poco o nada tiene que ver con la que tradicionalmente miraron nuestros padres y abuelos, sujeta a horarios inamovibles, a una programación única y a una oferta de contenidos que, a la luz de los que disponemos hoy, parece extremadamente reducida y pobre.

Hace poco más de un año, como panelista de la primera edición de Mediamorfosis, el periodista argentino Reynaldo Sietecase desafiaba a la audiencia, a propósito del caso Vorterix, y proponía: “tomen a cualquier adolescente y pregúntenle si mira televisión. Se van a sorprender con la respuesta”.

En realidad, es posible que los chicos sigan mirando productos televisivos, solo que no necesariamente lo hacen a través del televisor. Tablets y celulares han reemplazado en buena medida al medio privilegiado para el consumo de contenidos en video.

Cambios en las audiencias, cambios en el consumo

Gracias a la conexión de los Smart TV a Internet, el televidente de hoy se ha acostumbrado a consumir contenidos como quiere y donde quiere, y esa idea folletinesca de esperar hasta la próxima semana para ver cómo sigue una historia ha quedado definitivamente enterrada cuando Kevin Spacey decidió, junto a Netflix, lanzar todos los capítulos de House of Cards en forma simultánea, para que cada uno decidiera cómo y a qué velocidad consumiría la serie. Quien quisiera ver todos los capítulos en una noche podía hacerlo. Y quien quisiera verlos de a uno por día o de a uno por semana, también.

Naturalmente, esto altera de raíz la lógica tradicional de los medios masivos de comunicación. Y representa un reto (y un dolor de cabeza, claro) para programadores y publicistas, que ya no dispondrán de una audiencia cautiva esperando pacientemente que ellos les digan qué ver y cuándo verlo.

Según una investigación de Digital TV Research, comentada recientemente por el medio especializado Señal Internacional, “el número de televisores conectados a Internet alcanzará 876 millones en 2020, más del doble en relación a los 415 millones esperados para finales de 2015”.

Más allá de que los fabricantes de SmartTV parecen los grandes ganadores de esta transformación, existen algunos desarrollos, como el de Apple TV, que permiten disfrutar de contenidos alojados en la nube sin necesidad de tener en casa un dispositivo tan costoso. Por un costo de entre 150 y 200 dólares, Apple TV no solo permite disfrutar de contenidos de Netflix, Youtube o Hulu sino además ejecutar una gran cantidad de juegos y aplicaciones, que como se sabe han sido una de las claves para el crecimiento del iPhone o el iPad. No en vano, el CEO de Apple, Tim Cook, dijo que “la televisión del futuro son las apps”.

Como se ve, atrás, muy atrás, ha quedado la imagen de toda una familia mirando la tele. No porque ya no se pueda disfrutar en conjunto de una buena película, sino porque, si bien eso podrá ocurrir como excepción, la TV conectada tiene hoy un sinfín de sugerencias y propuestas adecuadas a cada gusto y a cada espectador.

¿Cómo sigue la historia? Es difícil saberlo por ahora. Y no hay spoiler capaz de anticiparlo.

Imagen: @VIA Gallery, distribuida con Licencia CC BY 2.0.

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Tendencias Digitales es el primer blog corporativo de Telefónica de Argentina. Desde 2007 analizando tecnología, empresa y sociedad en la era de los medios sociales
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