Publicado por Alejandro Marticorena el 3 Diciembre, 2015

Lo bueno de editar un blog con la historia que tiene Tendencias Digitales (en febrero cumpliremos nueve años) es que uno ya dispone de un importante archivo con producción propia.

Entonces, muchas veces se puede tener noción de cuánto hace que ciertas cosas, que parecen muy nuevas, en realidad tienen su origen en hechos (o anuncios) que datan de años atrás.

Es lo que sucede, por ejemplo, con notas como las que se comentan aquí. Se informa que la compañía surcoreana Samsung acaba de patentar “dispositivos móviles que se pliegan y se enrollan“, a partir de información publicada al parecer originalmente en el sitio Patently Mobile.

En efecto, la información difundida asegura que “se trata de móviles capaces de enrollarse y plegarse“, entre los cuales hay “un teléfono inteligente que puede doblarse en distintas secciones para entregar diversas funcionalidades, por caso, convertirse en una tablet“.

La cuestión es que, evidentemente, la novedad consistiría “apenas” en el patentamiento de tales dispositivos… pero no en los planes de Samsung.

En este post de hace casi cuatro años comentábamos algunos proyectos que diversas empresas -entre las que se contaba la surcoreana- donde no sólo mencionábamos el proyecto de dispositivos con pantallas táctiles flexibles: publicábamos el video que ves abajo, donde Samsung muestra, como comentábamos por entonces, “ni más ni menos que una tablet con pantalla AMOLED táctil, flexible y transparente. Mejor dicho: una tablet que es una pantalla AMOLED táctil, flexible y transparente“.

Y, claro: Samsung no es ni la única empresa que hace cuatro años (o más) ya pensaba en dispositivos flexibles, ni la única que publicaba videos demostrativos. En ese mismo post que publicamos en 2011 mostrábamos el video siguiente, que Sony ya había puesto online en mayo de 2010.

¿Es que no hay nada nuevo bajo el sol? Sí. Sólo sucede que lo que a primera vista parece nuevo, en realidad no lo es tanto.

Imagen: @Plastic Logic, distribuida con licencia CC BY-SA 2.0.

Publicado por Alejandro Marticorena el 16 Noviembre, 2015

Hace un tiempo hablábamos de una peculiaridad bastante particular (e inesperada) de un algoritmo de Google creado para el reconocimiento de imágenes, denominado “Deep Dream” por los ingenieros que lo crearon.

En nuestro post “¿Sueñan los algoritmos con pinturas digitales?” explicábamos someramente su funcionamiento y cómo éste apelaba a la dinámica de las redes neuronales artificiales para visualizar, interpretar y categorizar las imágenes que se le presentaban. Y cómo, a partir de ese “aprendizaje”, éstas se volvían capaces de reconocer imágenes que nunca hubieran visto antes.

Es decir, lo que hacemos los seres humanos desde que nacemos. Pero, en este caso, logrado por algoritmos computacionales.

Sin embargo, (decíamos en aquel post, citando una información publicada aquí) dado que a veces el algoritmo no funcionaba tan bien como sería de esperar, “los ingenieros invirtieron el proceso: ‘En vez de detectar, se les pide a las redes neuronales que ‘dibujen’ lo que han aprendido. Así, al decirles ‘Puente’ y darles la oportunidad de confeccionar imágenes, éstas irán confeccionando una imagen a partir de la información aprendida. Estas imágenes son lo que los ingenieros de Google llaman ‘sueños“.

El resultado fueron imágenes tan “alucinógenas” como las que colocamos en este post.

Tu Deep Dream personalizado

Ahora bien: ha sucedido que, a partir de la extraña aunque cautivante belleza de esas imágenes, hubo quienes desarrollaron aplicaciones que permiten a cualquiera de nosotros hacer pasar imágenes a través de tales algoritmos, tal como si se tratase de los filtros de Instagram… y ver qué sucede. O, dicho con algo más de precisión… para ver qué ve Deep Dream a partir de lo que nosotros vemos.

Así, si uno busca en Google con los términos “deep dream” (una búsqueda harto sencilla, como se notará) los resultados muestran varias aplicaciones online y gratuitas para crear -en algunos casos- auténticas “obras de arte” a partir de las imágenes que uno desee subir.

Algunas de esas aplicaciones: DreamScope y Deep Dream Generator (plataformas online), Deep Dreamer (una app para Mac), e incluso -por ejemplo- DeepDreamit, una plataforma que quedó sin la posibilidad de subir imágenes, pero muestra las que se generaron a partir del aporte de la gente.

Quien suscribe hizo la prueba pasando una misma foto (la que usé de base para mi perfil de Facebook) a través de la mayoría de los 84 “filtros” preconfigurados que existen en DreamScope sobre la base de algoritmos de Deep Dream.

Y armé la galería que se puede ver en este link. Aquí abajo una muestra: la foto original, y el resultado de pasarla por el filtro “Starry night landscape”. Que, de paso, parece inspirada en el célebre cuadro de Van Gogh, “The starry night” (“La noche estrellada”)… ¿no?

Más información

The best 10 Deep Dream Images (Tech Radar)

Why Google’s Deep Dream is the future kitsch (Pacific Standrad Magazine)

Google Deep Dream: 19 of the best images from mesmerising photo software (The Telegraph)

Google Deep Dream: 19 of the best images from mesmerising photo software

Publicado por Alejandro Marticorena el 12 Noviembre, 2015

¿Te gustan las películas de James Bond? Si sos de los que no se pierden una del agente secreto 007 te habrás maravillado, más de una vez, con la tecnología que aparece en prácticamente todas sus películas.

Y aparece de todo: desde cigarrillos que disparan balas hasta relojes pulsera con imanes capaces de arrebatarle una cuchara a alguien parado a dos metros. Y, claro, autos submarinos que disparan misiles, un estrambótico GPS en un auto de inicios de la década del 60, microcámaras fotográficas, relojes de pulsera con minipantallas de televisión (¿una suerte de “proto smartwatches“?), un coche que se guía desde un control remoto con pantalla en la que se ve el camino o detonadores de bombas escondidos en las patillas de unos lentes, y más: todo era posible en las películas de James Bond.

Quizás te consideres un fanático. Y puede ser. Pero sabé que hay quienes, quizás, te superan. Como, por ejemplo, los del canal de YouTube Burger Fiction: según cuentan aquí, hicieron un video de más de 14 minutos de duración donde resumieron los 193 gadgets tech que se utilizaron en la saga de James Bond, a lo largo de 54 años de historia.

Seguramente es buen momento para verlo: después de todo, hace una semana se estrenó “Spectre“, la última de 007 y -a la vez- la última interpretada por Daniel Craig.

Aquí, entonces, el video intitulado “Every James Bond gadget ever“. A disfrutarlo.


Imagen: @TNS Sofres, distribuida con licencia CC BY 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 9 Noviembre, 2015

Los más jóvenes probablemente nunca lo hayan visto. Incluso, es posible que no hayan oído siquiera hablar de él.  Pero a quienes cuentan cuatro o más décadas en su documento de identidad, la sola mención del nombre de Pepe Biondi seguramente será razón suficiente para esbozar una sonrisa.

Y aunque no nos proponemos aquí hacer una larga crónica sobre la obra del humorista, acróbata y artista de variedades argentino de los años 60, sí quisiéramos rescatar a su personaje Anita para hablar de los nuevos asistentes virtuales que compañías como Facebook, Google, Apple, Microsoft y Amazon están presentando al mercado para hacer más fácil la vida de sus usuarios.

Anita, anota” decía Pepe Biondi a su híper eficiente novia, que llevaba cuenta de sus disparatadas ideas. Encarnaba así, graciosamente, el antiquísimo sueño humano de contar con un asistente que nos asista y resuelva todas nuestras necesidades con solo pedírselo, e incluso, a veces, sin necesidad siquiera de tener que solicitarlo. Un sueño, en definitiva, que parece estar a punto de cumplirse a juzgar por presentaciones como la que Amazon acaba de hacer bajo el nombre de Alexa.

Buenos días, Alexa

El ecosistema de asistentes virtuales de a poco se va poblando. Apple con Siri, Google con Google Now, Microsoft con Cortana y, hace bastante menos tiempo, nada menos que Facebook con Facebook M (o “M”, a secas, y del que diremos algo más abajo) ya habían ingresado con diferente fuerza en el campo de los asistentes virtuales.

Ahora, la presentación de Amazon parece elevar la vara en el desafío de idear estos nuevos “esclavos tecnológicos” que hagan las cosas por nosotros. “Si bien Siri y Cortana responden a cualquier tipo de pregunta, programan citas, envían correos electrónicos y despiertan al usuario cuando desea, la nueva asistenta de Amazon va más allá”, aseguran aquí.

La primera gran diferencia es que Alexa tiene forma física, se puede colocar en cualquier lugar de la casa y está siempre dispuesta a escuchar las órdenes de los habitantes del hogar a través de sus siete micrófonos integrados. El invento de Amazon tiene forma de cilindro (inicialmente conocido como Amazon Echo) y cada vez que escuche su nombre, Alexa, intentará obedecer a todo lo que se le pida”.

Después de aclarar que “el nuevo asistente es capaz de resolver dudas y cumplir sus tareas sin que nadie se acerque a él (ella) ni pulse ningún botón”, la nota resalta la capacidad de Alexa para poner nuestra canción favorita, encender el lavarropas o poner las luces de la casa en modo película, un tipo de función que puede explotar en múltiples direcciones en la medida en que la domótica gane más y más lugar en los hogares.

¿Querés ver una demostración de cómo funciona? Este video lo muestra.

Regalo para mi esposa

Facebook M es otro de los que se anota en la carrera de las “Anitas” virtuales. Anunciado en agosto último, por ahora está en fase de testeo. Como explica la revista Wired en la cobertura que hizo sobre el tema, el nuevo asistente de Facebook es capaz de hacer reservas en restaurants, encontrar el regalo ideal para nuestra pareja o sugerirnos escapadas de fin de semana, entre muchas otras cosas.

La competencia en este ámbito nos aboca a un mundo muy interesante, con estrategias de diversos tipos y planteamientos radicalmente diferentes” dice el especialista Enrique Dans, quien señala que las nuevas posibilidades van “desde simplemente sustituir acciones del usuario para agilizar determinadas tareas (avísame de esto, llama a esta persona o búscame una respuesta a esta pregunta), hasta tareas más creativas (hiciste estas fotos y las he ensamblado en esta otra, o he tomado las fotos de tu viaje, las he montado con música de fondo y transiciones, y aquí tienes un resumen), o sugerencias de diversos tipos basadas en datos tomados de patrones del usuario (este producto te podría interesar)”.

Se trata en definitiva, de llevar a la realidad la vieja broma de Pepe Biondi. Solo que en lugar de una Anita de carne y hueso, ésta será virtual. Alguien dirá que Anita era además la novia del protagonista, y enamorarnos es algo que las máquinas difícilmente puedan hacer. Es posible, aunque ahí está la película Her, (aquí, información en Wikipedia) para ayudarnos a imaginar lo contrario.

Imagen: @Bhupinder Nayyar, distribuida con licencia CC BY 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 3 Noviembre, 2015

Desde que el mundo es mundo, (o al menos desde que el mundo que conocemos es el mundo que conocemos), la publicidad es un componente absolutamente normal dentro de la oferta de un contenido.

Así, si estamos mirando un programa de TV, es usual que veamos -y hasta esperemos- el corte que nos permita hacer una pausa para ir al baño o buscar una nueva bebida. Si estamos mirando una revista, es habitual que tengamos que pasar varias páginas de publicidad hasta llegar al contenido que nos interesa, y si estamos escuchando la radio, nadie se sentirá sorprendido si la voz de los conductores cede su lugar a engoladas propuestas que nos invitan a disfrutar de un viaje o de una bebida gaseosa.

Las cosas, sin embargo, no son tan simples en el mundo digital, donde varios coinciden en usar la metáfora del gato y el ratón para ilustrar una suerte de carrera o competencia que se ha empezado a dar entre editores de contenidos y programas o plugins bloqueadores de publicidad online.

El primer paso lo dieron bloqueadores como Crystal, Blockr o Purify, que garantizan una “mejor experiencia” de navegación en la web bloqueando avisos indeseados y ponen en manos del usuario autorizar o no a determinado sitios web a que le muestren publicidad.

Además (o como consecuencia) de evitar la “molestia” de tener que ver avisos que uno no ha pedido y de impedir la instalación de cookies u otros programas de rastreo de la actividad del usuario (conocidos como adware), estos bloqueadores garantizan mayor velocidad en la navegación y (si trabajamos con una laptop) una mayor duración de la batería de nuestro dispositivo.

Una paradoja notable

Hasta aquí, todo sería bárbaro… si no fuera porque -paradójicamente- la publicidad es la que paga gran parte de los sueldos de quienes generan todo ese contenido –noticias, videos, columnas de opinión, etcétera- que vinimos a buscar a la web.

Más aún: en muchos casos… ¡es la que mantiene a los sitios funcionando! Preocupados por una situación en la que, según un informe reciente publicado por Mashable, el número de usuarios de bloqueadores de publicidad aumentó en un 41% en 2014, los editores han comenzado a dar batalla. No es para menos, si es cierto que, como la misma nota informa, los 300 millones de personas con este tipo de aplicaciones en sus dispositivos hicieron perder a la industria ingresos por 22.000 millones de dólares solamente el año pasado.

Como muchos señalan, los dólares (o pesos) de la publicidad son la sangre misma del sistema de contenidos gratuitos en Internet, razón por la cual esta hemorragia de dinero que se pierde por los bloqueadores podría poner en crisis a todo el sistema.

Los que desbloquean bloqueadores

Esta es la razón por la que, con la misma velocidad con que aparecieron los bloqueadores, han comenzado a aparecer sistemas que los detectan y usan vías alternativas para que la publicidad llegue a nuestros ojos. “Una de las más recientes es Yavli”, explican en esta nota.

Yavli desarrolló una herramienta que permite mostrar enlaces relacionados “saltándose” las barreras de los bloqueadores de anuncios. Esta tecnología “se ejecuta en cientos de páginas web, entre los que podemos encontrar The Daily Caller o sites más pequeños como GameZone sigue la nota.

Entre otras estrategias para defenderse de los ad blockers está la recientemente implementada por el Washington Post, que cuando detecta un bloqueador de publicidad impide al usuario ver el artículo hasta que acceda a suscribirse a los newsletters del diario. El mensaje es claro y directo: “tenés un bloqueador de publicidad activo. Ingresa tu dirección de e-mail para liberar (unlock) esta historia” dice el cartel que oculta el contenido al lector.

Más allá de cómo vaya a terminar esta batalla, parece claro que será necesario encontrar formas más creativas para que la publicidad sea lo suficientemente segmentada y selectiva de modo que llegue a los ojos y oídos de quienes realmente puedan estar interesados en ella, evitando al mismo tiempo a quienes no quieran saber nada del asunto.

Y esto, en un marco en que los días de la publicidad invasiva, que se metía sin pedir permiso en nuestras vidas, parecen estar definitivamente contados.

¿Alguna idea sobre cómo hacer para garantizar la supervivencia de los contenidos gratuitos sin invadir ni molestar al usuario? Espere, no nos la diga ahora. Vamos a un corte, y enseguida volvemos.

Imagen: @PublicDomainArchive, distribuida con Licencia CC0 1.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 27 Octubre, 2015

En nuestra nota anterior, hablamos de las bitcoins y te dimos algunas primeras nociones acerca de esta novedosa criptodivisa que, a seis años de su creación, sigue siendo tema de debate y gana tanto defensores como detractores.

Naturalmente, el tema está lejos de poder ser agotado en una sola nota, por lo que aquí vamos con una segunda aproximación para tratar de echar algo más de luz sobre la nueva clase de dinero que fanatiza a tantos y desconcierta a tantos más.

Una de las primeras cosas que hay que decir al momento de hablar de los “pro” es que la lista de comercios e instituciones que aceptan bitcoins crece constantemente, a tal punto que existe un directorio llamado mercado bitcoin donde uno puede consultar los lugares en los que puede pagar con su dinero digital filtrando tanto por ubicación geográfica como por actividad.

Así, las opciones abarcan desde alojamiento, arte, educación o deportes hasta gastronomía, indumentaria o turismo, y quien quiera sumarse a la lista de quienes aceptan esta novedosa forma de pago, no tienen más que darse de alta en este mismo sitio.

Si la idea es ubicar geográficamente a aquellos que estén cerca de nuestra ubicación y a los que podamos pagarles con bitcoins, coinmap.org es una excelente opción, ya que identifica con nombre, apellido y ubicación a aquellos que reciben nuestro dinero virtual como moneda de pago.

Algunas ventajas

Quienes ya figuran en este directorio seguramente lo hacen confiados en las numerosas ventajas que las bitcoins ofrecen y que, tal como aparecen resumidas en esta nota, consisten, entre otras, en que se trata de una moneda global (puede ser usada en todo el mundo y más allá de cualquier límite político o geográfico), imposible de falsificar (no hay manera de hacer bitcoins falsos sin que la red lo detecte), más barato en sus costos de transacción que los de las tarjetas de crédito, y seguro, ya que tiene un sólido respaldo criptográfico y se puede guardar en múltiples localizaciones simultáneamente.

A esto hay que sumar la transparencia derivada de que todas las transacciones quedan registradas en espacio al que puede accederse libremente y su alta divisibilidad, lo que la hace ideal para realizar micropagos. Además, una fortuna en bitcoins puede ser almacenada en un simple USB.

Y algunas desventajas…

Naturalmente, no todas son rosas en el mundo de las bitcoins, y sus principales críticos apuntan, entre sus costados más vulnerables, la alta volatilidad, que se deriva del hecho de que se trate de un sistema descentralizado, la inexistencia de un respaldo financiero al estilo de las monedas nacionales, y el anonimato de las transacciones, que así como para algunos puede ser una ventaja, ofrece también un costado desventajoso al no permitir control alguno sobre eventuales actividades ilícitas y quedar totalmente al margen de cualquier obligación tributaria.

Naturalmente, la escasa implantación del bitcoin es señalada también como una de sus principales desventajas ya que, a pesar de su crecimiento, sigue sin resultar fácil encontrar quién acepte esta forma de pago en nuestra vida cotidiana.

Si bien hace unos meses se estimó que en la Argentina la base de usuarios creció un 60% de un año a otro, la realidad es que no se cuenta con estadísticas precisas sobre el tema, y los cálculos hablan de entre 8.000 y 50.000 usuarios en el país. Un número que, aun cuando se verifique la hipótesis más optimista, todavía deberá crecer mucho para que esta forma de pago se popularice y se instale como una verdadera opción al momento, por ejemplo, de pagar el café que estamos tomando mientras escribimos esta nota.

¡Mozo, la cuenta! ¿Acepta bitcoins?

Imagen: @Francis Storr, distribuida con Licencia CC BY-SA 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 14 Octubre, 2015

La historia de las guerras y la de los medios de comunicación han recorrido, al menos durante los dos últimos siglos, caminos paralelos. Y es que, así como a veces escuchamos  decir que en toda guerra la primera víctima suele ser la verdad, la comunicación es una herramienta clave de cualquier táctica bélica, y en general es usada tanto para manipular la información como para difundir propaganda, realizar espionaje o engañar a las tropas enemigas.

En efecto, como explica en su blog el autor Andy Bermellón Campos las últimas grandes guerras de la humanidad han tenido, cada una de ellas, un  medio característico que, además de marcar una época, ha sido la “estrella” de cada conflicto.

La primera guerra mundial tuvo, en este sentido, a la prensa gráfica como medio de comunicación fundamental, mientras que en la guerra de 1939 a 1945 fue la radio la herramienta comunicacional clave, que permitió a todos los pueblos involucrados seguir el día a día de las batallas y recibir tanto las buenas como las malas noticias.

Después vendría la TV para la guerra de Vietnam, Internet para la del Golfo y hasta YouTube para el Estado Islámico, que realiza puestas en escena de corte casi cinematográfico para viralizar en minutos sus brutales asesinatos.

Aunque éste parece ser el último paso de la comunicación bélica, una noticia reciente parece mostrar que la última palabra está lejos de ser dicha en lo que a guerra y comunicación se refiere.

Ya no se trata de grandes dispositivos, sino de usar los propios huesos como herramientas de comunicación.  Tal como se explica aquí, el sistema desarrollado por BAE Systems y presentado recientemente en la convocante muestra Defense and Securiry Equipment Internationalestá basado en una nueva tecnología de radio que permite a los combatientes hablar entre sí usando sus huesos para transmitir y escuchar los mensajes, saltando la oreja y el tímpano y llegando directamente al oído interno. La tecnología convierte las ondas sonoras en vibraciones que se envían a través de los huesos del cráneo directamente a la cóclea, traduciéndose en impulsos nerviosos que el cerebro entiende”.

Sobre este mismo tema, Fox News explicó que el dispositivo que permitirá a los combatientes enviar y recibir mensajes utilizando sus huesos tiene el peso y el tamaño de una moneda, y ayudará a un doble fin, que es el de facilitar el envío y recepción de mensajes en medio del ruido de bombas y explosiones por un lado, y el de permitir a los combatientes llevar protección auditiva sin necesidad de desprenderse de ella para escuchar mensajes de radio, como ocurre hasta hoy, por el otro.

Si bien la guerra suele ser la gran impulsora de muchos descubrimientos tecnológicos (como por ejemplo el radar), sabido es que éstos quedan luego para la humanidad y terminan muchas veces beneficiando a mucha más gente que aquella a la que ayudaron a matar.

Desde este punto de vista -y posiblemente solo desde este punto de vista- es una buena noticia que la tecnología de las comunicaciones siga dando grandes pasos adelante, aunque momentáneamente lo haga en el nombre de la guerra.

Imagen: @SpiritBunny, distribuida con Licencia CC0 1.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 8 Octubre, 2015

Una y otra vez nos hemos encargado, desde este espacio, de las muchas y diferentes posibilidades que se abren a partir de la Realidad Aumentada (RA), una tecnología que permite añadir información virtual a un objeto físico y observar la interacción de ambas a través de un dispositivo que, generalmente (aunque no únicamente), es un smartphone.

Y así como hemos visto el modo en que esta técnica permite “viajar al pasado” o ampliar y llevar a otro nivel la experiencia del visitante a un museo, esta vez queremos invitarlos a sobrevolar el mundo de las aplicaciones de RA para ver en cuántos y qué variados campos esta técnica nos permite asomarnos a nuevos universos.

Estar en la luna, jugar con osos y edificios que no existen

Si de universos hablamos, quizás sea buena idea empezar por Google Sky Map, la aplicación de Google que permite identificar estrellas, planetas, galaxias y cuerpos celestes con solo enfocar el celular hacia el cielo. Entre otras ventajas de esta atractiva app astronómica está el hecho de que cuenta con un indicador de posición, que sugiere mover el teléfono en diferentes sentidos para poder ver una constelación determinada.

Si el interés en cambio va por el lado de la arquitectura, existen numerosas soluciones que utilizan esta técnica para, por ejemplo, poder “ver” un edificio antes de que éste sea construido, entre muchas otras opciones.

Atrás van quedando las laboriosas maquetas que tantas horas de sueño robaron a los estudiantes de arquitectura. Hoy, gracias a la tecnología, sólo necesitamos deslizar el teléfono móvil sobre un plano para ver el edificio en que queremos vivir corporizarse frente a nuestros ojos en pocos segundos.

Otro de los campos que se está sirviendo cada vez más de la RA es el de la publicidad, con casos que van bastante más allá de la típica latita o pack de snacks que, al ser observados con el celular, despliegan un poster o un video virtual. Si bien éste es un uso interesante y que abre la puerta a divertidas ideas, existen experiencias bastante más creativas y novedosas, como fue el caso, en 2013, de la asociación entre Coca-Cola y la World Wildlife Fund. Más allá de sus diferentes naturalezas (una empresa y una ONG), ambas organizaciones se unieron para crear conciencia sobre la destrucción del hábitat de los osos polares en el Ártico. Utilizando la realidad aumentada en una instalación del Museo de Ciencias de Londres, crearon un entorno que permitía a los visitantes del museo “estar” físicamente en medio del Ártico, rodeados de osos polares y “sentir” bajo los pies la rotura de un bloque de hielo.

Y si bien podríamos seguir por horas comentando usos novedosos de la RA, terminaremos este post con la aplicación con la que soñaron millones de malhumorados estudiantes de idiomas: World Lens. Una app que fue recientemente adquirida por Google y es capaz de detectar textos impresos (por ejemplo en un menú de restaurant, en un folleto turístico o en una parada de colectivo) y traducirlos al idioma que el usuario desee.

Como se ve, la RA está transformando, literalmente, a la realidad tal como la conocimos. Ya no alcanza con ver para creer. Será cuestión de creer (en la tecnología) para poder ver todo lo que la realidad tiene para mostrarnos.

A modo de “yapa”…

Ya en 2009 comentábamos en Tendencias Digitales los avances que el hindú Pranav Mistry venía desarrollando a partir de su proyecto “Sixth Sense“.

En ese post comentábamos algo sobre ese proyecto y compartíamos un interesante video de su participación en las TED Talks donde el creador de esta tecnología contaba, en menos de 14 minutos, sus potencialidades: todas (o casi) vinculadas con la RA. Por eso, nos pareció un aporte valioso volver a hacerlo aquí. Realmente vale la pena invertir esos pocos minutos en verlo. Para subtitularlo al español, fijate debajo del video sobre la derecha que hay uno de los íconos que te permite hacerlo: desplegá las opciones, elegí “spanish” y listo.

Imagen: @WikimediaCommons, distribuida con Licencia CC BY SA-3.0.

Publicado por Alejandro Marticorena el 6 Octubre, 2015

La imagen que encabeza este post parece haber salido de la imaginación de un artista plástico. O bien podría tratarse del experimento de un fotógrafo, combinando sucesivas capas de imágenes tratadas digitalmente.

Sin embargo, es otra cosa. Y muy distinta.

Está hecha a partir de una imagen original, tomada por mí (se puede ver en este link) que muestra al Cerro Capilla, en San Carlos de Bariloche. Pero lo que vino después no está generado por un ser humano, sino por un complejo algoritmo computacional que funciona según el principio de las redes neuronales artificiales.

Sueño profundo

Leyendo este post de Hipertextual, me entero de algo que, si lo viera aquel personaje de Diego Capusotto, no dudaría en gritar a viva voz “¡Están hablando del faso!“.

Hace pocos meses Google presentó en sociedad un algoritmo creado para el reconocimiento de imágenes, bautizado Deep Dream. ¿Qué es exactamente? En el mencionado post explican que “es un algoritmo que permite analizar imágenes para reconocer objetos y formas, de forma que pueda utilizarse como Inteligencia Artificial autónoma que permita descifrar el contenido de una imagen por sí misma y plantear, a través del contexto, objetivos idénticos, o al menos que se parezcan a lo que representan las imágenes“.

Su funcionamiento se basa, así, en “un sistema de aprendizaje con una serie inicial de imágenes en las que identifica algunos elementos característicos, de forma que después puedes pedirle al algoritmo que interprete lo que ve en otras imágenes a través de un sistema de capas que muestra lo que Deep Dream ha ¿reconocido?“.

Hasta aquí, nada que no escape al reducido cenáculo de los programadores, los ingenieros en informática y todas esas profesiones que están tan alejadas de las artes plásticas. Al menos en apariencia.

En otro post del mismo blog cuentan que los ingenieros de Google desarrollaron lo que se conoce como redes neuronales artificiales para el trabajo de análisis y reconocimiento de imágenes, y explican, además, cómo funcionan estas redes.

Pero hete aquí que los ingenieros detectaron que algunos algoritmos funcionaban mejor que otros… sin que se sepa aún por qué. Y explican que “muchas veces el problema se reduce a hacer pruebas hasta dar con el resultado adecuado. Pero esto es laborioso y poco ‘científico’. Así que para estudiar cómo funcionan las redes neuronales lo que intentan es, básicamente, analizar cómo aprenden dichas redes para desentrañar su funcionamiento“.

Y aquí viene algo que sinceramente me parece que está a mitad de camino entre la ciencia ficción y un thriller. Dicen en Hipertextual que para comprender el funcionamiento de estas redes neuronales, los ingenieros invirtieron el proceso: “En vez de detectar, se les pide a las redes neuronales que ‘dibujen’ lo que han aprendido. Así, al decirles ‘Puente’ y darles la oportunidad de confeccionar imágenes, éstas irán confeccionando una imagen a partir de la información aprendida. Estas imágenes son lo que los ingenieros de Google llaman ‘sueños“.

En este punto es que recuerdo aquella novela de Phillip K. Dick, “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?“ que inspiró el título de este post y que sirvió de base para la película “Blade Runner“.

Resulta que las imágenes que generaban estas redes neuronales eran por lo menos impactantes. ¿Por qué? Porque básicamente operaban en base a un mecanismo que también tenemos los seres humanos y que se llama “pareidolia, que dicho en dos palabras es lo que hace que asignemos significación, por ejemplo, a la forma de las nubes o que veamos caras en el sector delantero de los autos al ver la combinación de las ópticas y los otros elementos frontales.

Sólo que Deep Dream, por así decir, “llenaba” ciertos espacios vacíos en las imágenes analizadas con sus propias interpretaciones… y los resultados fueron sorprendentes.

Más tarde, Google decidió liberar el código de Deep Dream para que cualquier programador investigara un poco a ver qué pasaba, y comenzaron a aparecer en Internet ejemplos de a miles, como las que ilustran este post. Increíble, ¿no? Y hay más: en la galería de fotos que se puede ver en este link hay ejemplos asombrosos.

Pero aún más: la cosa no se quedó en las imágenes fijas. También llegó a los videos.

Videos alucinantes (¿o alucinógenos?)

Aquí hay dos ejemplos de videos que fueron tratados con el algoritmo de Google. El primero es una secuencia de la película “Miedo y asco en Las Vegas” (“Fear and Loathing in Las Vegas“). Parecen salidas de la mente de alguien bajo los efectos de un alucinógeno, sin duda.

Y éste, quizás más surrealista que el anterior, es un videoclip hecho sobre la base de una recorrida en un supermercado, filmada con una cámara que se fijó en el frente del carrito de compras.

¿Es esto arte? ¿En qué se basa lo fascinante de estas imágenes (y a la vez inquietante, sabiendo su origen)? ¿Hasta qué punto intervinimos los seres humanos en su creación, si de hecho las imágenes fueron generadas por algo parecido a la Inteligencia Artificial? ¿Habrá en el futuro otros fenómenos generados por algoritmos y redes neuronales artificiales, tan inesperados y sorprendentes como éste, en otros campos, tales como la música, la literatura o, por qué no, la escultura, gracias al creciente uso y desarrollo de la impresión 3D?

Y yendo aún más allá: ¿llegará el día en que no podamos distinguir la “creación” de un sistema de Inteligencia Artificial de una creación humana?

El debate está servido.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 25 Septiembre, 2015

Septiembre es el mes en que los fabricantes de tecnología más importantes del mundo ponen “toda la carne al asador” y los fanáticos babean. Así es que, como algún lector sagaz ya se habrá dado cuenta, hoy dedicaremos nuestro espacio a las sorpresas de la feria IFA de Berlín, que volvió a realizarse en este septiembre de 2015 que ya va llegando a su fin.

Como era de esperarse, la feria este año rompió todos sus records, ya que contó con 1.645 empresas expositoras de 50 países y recibió a más de 250 mil espectadores. Vale agregar, como nota de color, que la feria IFA es la más tradicional de Europa y sus orígenes se remontan a 1924, cuando se la conocía como “La Gran Feria de la Radio Alemana”.

Curiosidades de la feria

Por supuesto que smartphones, tablets, y relojes fueron las estrellas de la feria. Pero en los 150.000 metros cuadrados de la expo tecnológica de Berlín hubo mucho más que celulares y relojes inteligentes. En Tendencias Digitales nos gusta ir a veces por lo distinto, así que vamos a contarles lo que probablemente no hayan visto en otro lado.

Si usted es una de las tantas personas que sufre desórdenes de sueño, ya no solo la farmacopea estará de su lado, porque Samsung presentó SleepSense, un dispositivo que monitorea los patrones de sueño y enseña cómo mejorarlos. Desde la compañía esperan que la nueva creación se convierta en una especie de “consultor de sueño personal”, ya que viene con un sensor que se ubica debajo del colchón y mediante una aplicación móvil el usuario recibe al despertarse el resumen de su jornada de sueño.

Otra curiosidad de la feria es el VivoStick de Asus, una mini PC con el tamaño de un pen drive que se conecta por medio de un puerto HDMI, dotando de inteligencia a un monitor o un televisor, y tiene la capacidad de cargar con Windows 10.

En tiempos donde todo es portátil, las PC de escritorio no morirán… pero deberán adaptarse. Así es que Acer presentó el Revo Build Mini PC: otra mini PC pero que, en este caso, está hecha de módulos magnéticos cuya actualización sólo implica quitar un módulo y poner otro. Como dicen en Gizmodo, “la gráfica y el disco duro van en bandejas separadas por lo que, si necesitamos más músculo gráfico o más almacenamiento, solo tenemos que comprar un nuevo módulo y cambiarlo“.

Por otro lado, Lenovo presentó una idea poco ortodoxa que puede convertirse en la fantasía de todos los cinéfilos. Lenovo Yoga Tab Pro 10 es una tableta con la capacidad de generar una pantalla de hasta 70 pulgadas en cualquier pared.

Por supuesto que, más allá de presentar tecnologías de vanguardia y nuevas pequeñas revoluciones año a año, no se amontonan más de 1500 expositores tecnológicos en una feria internacional sin que algunos hagan aportes, digamos, bizarros. Por eso, si tu interés va por este lado la gente de Tech Radar se tomó la molestia de hacer su propio top 10 de las cosas más extrañas que se vieron en la IFA 2015. Y es que hay opciones para todos los gustos en la viña del Señor, y en Tendencias Digitales las compartimos con ustedes.

Imagen: @janitors by license Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

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Tendencias Digitales es el primer blog corporativo de Telefónica de Argentina. Desde 2007 analizando tecnología, empresa y sociedad en la era de los medios sociales
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