Publicado por Alejandro Marticorena el 20 Noviembre, 2015

Las máquinas, sensores, dispositivos e, incluso, objetos que te rodeen en tu entorno cotidiano y que aún no estén conectados entre sí, podrían estarlo en 2024.

¿Cuáles? Muchos. Y muy variados. Desde smartphones, tablets y computadoras de escritorio hasta autos, pasando por una miríada de objetos cuya conexión podría parecer ridícula o incomprensible a priori: electrodomésticos variados, luces hogareñas, relojes, pulseras, anillos, cámaras de vigilancia, semáforos, portones eléctricos, lámparas de alumbrado público, carteles luminosos… y podríamos estar así buena parte del día.

En efecto, según lo que se informa en esta nota, “las conexiones de máquina a máquina [también conocidas por sus siglas M2M, por machine to machine] pasarán en la Argentina de 1,2 millones en el 2014 a 15,4 millones en el 2024, si se mantiene la expansión de las redes inalámbricas, según los datos difundidos hoy por la organización sin fines de lucro 4G Américas, integrada por empresas del sector” y entre las que Telefónica está presente.

Eso, en nuestro país. ¿Y cuál es la previsión para la región de América latina y el Caribe? La misma nota asegura quepasará de los 14,6 millones de enlaces M2M del 2014 a los 158,9 millones para el 2024, según el estudio de Machina Research difundido por la entidad“.

Unos crecimientos explosivos para los próximos nueve años: 1283 por ciento para la Argentina, y 1088 para la región. Y, dentro del panorama regional, el informe citado sostiene que Brasil y México concentran el 63,7% de las conexiones de este tipo, y hacia el 2024 Brasil registrará el 40,7% del mercado regional con 64,6 millones de conexiones“.

Internet, las cosas, el conocimiento

A grandes rasgos, y sin ponernos muy exquisitos con las precisiones técnicas, cuando hablamos de M2M a futuro estamos muy próximos a hablar de algo más abarcativo y cotidiano: el famoso Internet de las cosas (o IoT, por Internet of Things, su denominación en inglés).

Y, está a la vista, es un fenómeno tecnológico que generará impactos múltiples y variados en la economía y el trabajo, por mencionar sólo dos aspectos de la cuestión.

Pero, ¿cómo puede generar impactos en el trabajo -o en la economía- el conectar cosas a Internet? Por un elemento central del IoT, que viene siendo algo así como la “sangre” de este fenómeno: el Big Data, entendido como ese conjunto de tecnologías y plataformas que posibilitan no sólo la recolección de ingentes volúmenes de datos, no estructurados, altamente heterogéneos, pertenecientes a soportes muy disímiles y que exigen procesamiento en tiempo real… sino obtener conocimiento de ellos, gracias a la combinación del Big Data con aquellos procesos y sistemas conocidos como Data Science.

¿Aún no se entiende? Claro: no se trata sólo de la conexión entre cosas. Tampoco de acumular datos. La clave es que ambas cosas (IoT, Big Data) generan negocio… si recordamos que, hoy, numerosas empresas ya ofrecen y comercializan servicios basados precisamente en la cantidad de datos transmitidos entre objetos y dispositivos (smartphones por ejemplo… ¿te suena?).

Y esto, por más que, aún, ese conjunto de cosas sea relativamente reducido. Al menos, en comparación con las previsiones que se manejan, como -justamente- la que acaba de publicar 4G Américas, mencionadas antes.

Algunos (impactantes) números

Comentábamos hace un tiempo que el Big Data generará para dentro de 5 años nada menos que 4,4 millones de puestos de trabajo a nivel mundial.

Y, según esta nota, publicada en el sitio de Telefónica “Sostenibilidad”, “las cifras reclaman de esta nueva tendencia tecnológica un protagonismo que no podemos desmentir. Así, los estudios estiman que entre 2016 y 2020, el tamaño del Open Data aumentará en un 36,9%, lo que se traducirá, a nivel económico, en 75,7 millones de euros de cara al 2020. Además, según el informe ‘Big & Open Data in Europe: A growth engine or a missed oportunity‘, el Big Data supondrá un incremento de 1,9% en el PIB de la Eurozona, de cara a esta misma fecha“.

Son los datos que existen hoy. Y, obviamente, no los únicos, como puede verse en esta búsqueda en Google con los términos “crecimiento Big Data previsiones”. Quizás algunos de los más notables sean, por ejemplo que -según previsiones de IDC, citadas aquí- en 2020 “el 89% del crecimiento de la industria de Tecnologías de la Información (TI)” estará originado en Big Data.

O este otro, más impactante desde el punto de vista económico: sostiene que “el Big Data aportará 206.000 millones de euros a la economía europea en 2020″.

Y, volviendo a los resultados de Machina Research, la nota citada al inicio de este post afirmó que, en relación con “los sectores que más rápidamente adoptaron esta tecnología, la industria automotriz figura en primer lugar con unos 8,5 millones de autos conectados hasta el 2014 y unos 101,4 para el 2024, lo que representa el 58,5% de los enlaces actuales y el 63,8% de los futuros en la región“.

Como sea, el crecimiento se vislumbra como imparable. Según el director de 4G Américas para América Latina y el Caribe, José Otero, “las comunicaciones entre máquinas serán cada vez más habituales en la sociedad conectada. En los próximos años, continuarán en crecimiento vertiginoso algunas aplicaciones como las de los automóviles conectados, pero también veremos surgir nuevos usos para esta tecnología“, afirmó, citado aquí.

Imagen: @geralt, distribuida con licencia CC0 1.0.

Publicado por Alejandro Marticorena el 27 Octubre, 2015

Hace unos días, Chema Alonso, CEO de ElevenPaths (empresa de seguridad informática filial de Telefónica) dio una conferencia en el Espacio Fundación Telefónica donde se refirió al modo en que las tecnologías de cloud computing y el Big Data son capaces de analizar las aplicaciones móviles que se suben a Internet (en este link, el video de la transmisión completa vía Ver más

Publicado por Nicolás Otero el 18 Agosto, 2015

La revolución digital transforma nuestras vidas en todos sus aspectos, y el deporte no es una excepción.

En este sentido, el Big Data es una herramienta sumamente poderosa para el análisis y la comprensión del desarrollo de un juego. Pensemos en el ejemplo del fútbol, repasemos cómo evolucionó nuestra forma de vivirlo y consumirlo sin estar en el estadio.

Los medios de comunicación. Ver un partido sin estar ahí

Atrás quedaron los tiempos en los que la radio portátil junto al oído era la única forma que teníamos de ver un partido de fútbol sin estar en la cancha. Cerrar los ojos y dejarse llevar por la capacidad descriptiva del relator nos permitía, de forma más o menos fiel, dibujar en nuestra cabeza lo que estaba ocurriendo en el campo de juego.

Luego llegó la tele. Y aunque las imágenes sean un recorte del todo, nos permitió tener una buena reproducción del partido estando cómodamente instalados en nuestras casas frente a un televisor.

Sin embargo, esto no fue suficiente. El desarrollo tecnológico trajo consigo nuevas opciones que hicieron prescindible incluso el mismísimo televisor: trasmisiones vía streaming o multipantalla, aplicaciones de seguimiento online con múltiples cámaras, apps para bajarnos a nuestro smartphone… nuevas opciones y nuevas formas de ver un partido de fútbol.

Incluso las redes sociales hicieron su aporte a este fenómeno, una especie de tribuna donde se analiza, se opina, se expresa la alegría o el enojo mientras el partido transcurre… y todo en tiempo real.

El análisis de datos. Ver sin mirar

En medio de esta gran catarata de formas de ver y sentir un partido aparece el Big Data abriéndonos una nueva puerta: ver un partido sin siquiera mirarlo.

¿Cómo es esto? La evolución que está experimentando el procesamiento y la analítica de datos en la actualidad nos da la posibilidad de tener una radiografía (o más que una radiografía, una imagen en alta definición) de lo que está ocurriendo durante un encuentro futbolístico en tiempo real.

Ya no hablamos sólo de estadísticas básicas como cantidad de goles, tarjetas amarillas o rojas, minutos que cada jugador estuvo en cancha o disparos al arco. Ahora podemos saber la posesión de pelota de cada uno de los equipos o jugadores, los sectores de la cancha donde se concentró el juego, la cantidad de pases que hizo cada equipo y cada jugador, la cantidad de metros o kilómetros recorridos por cada jugador durante el partido y más.

Es decir, un sinfín de datos que nos permiten entender lo que ocurrió, lo está ocurriendo, o hasta predecir lo que ocurrirá en un match sin necesidad de mirarlo.

De hecho, quizás algo parecido hizo el equipo alemán dirigido por Joachim Löw en el último mundial, cuestión que desarrollamos en este post.

Imagen: @OpenClipArtVectors, distribuida con Licencia CC0 1.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 3 Agosto, 2015

Hace tiempo que hablamos de los wearables, como se dio en llamar a esos dispositivos tecnológicos que se incorporan en alguna parte de nuestra ropa o directamente sobre nuestro cuerpo con el objetivo de realizar una función específica (o varias) y que cada vez ganan más adeptos.

El mercado de este tipo de aparatos electrónicos está creciendo y registró en estos últimos meses su mayor aumento desde que aparecieron en las tiendas. Durante el primer trimestre del año, se vendieron 11,4 millones unidades e IDC (International Data Corporation) estima que en 2015 se venderán 72,1 millones de wearables, lo que representa un crecimiento del 173,3% respecto a los 26,4 millones de unidades que se suministraron en 2014.

Esperamos que los wearables inteligentes, los que son capaces de ejecutar apps de terceros, tomen la iniciativa en el año 2016. En esta categoría entran el Apple Watch y las Hololens de Microsoft, cuya expectación indica un cambio en este mercado, en el que la transición de los wearables básicos a los inteligentes abre oportunidades para los proveedores, desarrolladores de aplicaciones y fabricantes de accesorios”, afirmó Jitesh Ubrani, analista de investigación senior de dispositivos móviles en IDC.

Para 2019, en tanto, se considera que se llegaría a los 155,7 millones de wearables vendidos en todo el mundo.

Lo que se viene

Ya sea en televisores, celulares, ropa o zapatos, el protagonismo en el mundo de los wearables pertenece a las pantallas flexibles.

En mayo pasado, LG dio a conocer una pantalla de TV transparente y flexible, con un espesor de sólo 0,97 milímetros, capaz de adherirse a la pared a través de una serie de imanes.

Para 2017 habremos desarrollado exitosamente una pantalla OLED Ultra HD flexible y transparente de más de 60 pulgadas”, dijeron desde la compañía. Por otro lado, Samsung presentó un diseño que permitiría doblar el smartphone por la mitad que también podría usarse en tabletas de LCD y OLED.

Este tipo de producción abarata costos e impone una nueva tecnología más rápida e innovadora. Pero las pantallas flexibles (atenti con el dato) también podrían usarse en la ropa: First V1sion, una de las empresas finalistas del concurso de Intel “Make It Wearable”, firmó un acuerdo con la Liga Europea para crear un sistema de cámara integrado en las camisetas deportivas para obtener una mejor visión del juego, detalle que revolucionaría el mundo de los deportes.

Otro elemento que aprovecha este tipo de innovación es el calzado. La empresa Ishuu Technologies creó un zapato que cambia de color y diseño utilizando aplicaciones de pantalla flexible con tinta electrónica.

En la suela, el calzado -que sería la envidia de Cenicienta, sin duda- tiene un receptor de bluetooth para recibir órdenes desde el celular. De esta manera, un mismo par de zapatos podrá lucir distinto cada vez que el dueño lo requiera y podrá usarse con cualquier tipo de ropa.

La ropa de moda también tiene su espacio en este mercado: utilizando un sistema de rastreo de ojos, la diseñadora Ying Gao creó un conjunto de vestidos que se mueven al ser observados por alguien.

Amy Winters, diseñadora de la ropa Rainbow Winters, hace por su lado prendas que responden al ambiente. Así, por ejemplo, el vestido reacciona al sonido, a medida que el volumen aumenta, la prenda comienza a iluminarse; o el traje de baño que reacciona con la luz solar y cambia de color dependiendo de la exposición al sol que la persona tenga. Los wearables son quizás el mejor ejemplo de que la tecnología está ganando terreno cada vez más en nuestra vida.

Tanto, que hasta empezamos a “llevarla puesta”.

¿Faltará mucho para que estemos vestidos con trajes que tengan pantallas flexibles al estilo Teletubbies?

FOTO: @Superdiddly distribuida con licencia CC BY-SA 3.0

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 31 Julio, 2015

El avance tecnológico dio lugar al término IoT (siglas de Internet of Things), este nuevo fenómeno que alude a “cosas” (electrodomésticos, relojes, autos, sensores de todo tipo, etcétera) conectadas a Internet para hacerlas más inteligentes y, en consecuencia, facilitarnos más de una tarea a nosotros.

Este cambio ha repercutido en la industria automotriz, como ya hemos hablado en un post; en la moda, como también ya fue mencionado en Tendencias Digitales… y hasta en las ciudades, que intentan ser cada vez más inteligentes.

Pero en este post vamos a hablar exclusivamente de los electrodomésticos inteligentes, que no sólo son fabricados para hacer más eficiente el trabajo que les corresponde sino que además nos ayuda a mantener hábitos sustentables.

Lavar, enfriar, limpiar y regar

Todo comenzó cuando aparecieron los primeros televisores inteligentes y los demás aparatos que integran el hogar no se quisieron quedar atrás. El único requisito para que estos electrodomésticos funcionaran de manera inteligente es que deben estar conectados a la red Wi-Fi de nuestras casas.

Partiendo de eso, tenemos el Drean Next, el primer lavarropas con Wi-Fi de América Latina, que permite, desde la comodidad del smartphone, tableta o computadora, hacer que comience a lavar, que pare, que centrifugue y hasta que seque,  aún cuando no estemos en casa. Cuenta con un motor super silencioso, garantizando el ahorro del 30% de consumo eléctrico.

Por otro lado, tenemos el frigorífico inteligente de LG que a través de su pantalla LCD nos brinda información útil como por ejemplo qué hay en la heladera, qué necesitamos o qué recetas podemos hacer con los alimentos que ya hay. También puede proponernos dietas a seguir e, incluso, enviar instrucciones de una receta directamente al horno (también smart).

Y hablando de Roma… el horno – microondas Genius Prestige Plus Microwave permite una cocción veloz y uniforme desde el medio del alimento hasta la superficie. No importan las dimensiones o formas del alimento, método que también influye en el ahorro de energía eléctrica.

Si tenemos una cena importante y no estamos en casa, podremos saber, gracias a la vinoteca JC-356S, la cantidad de botellas de vino que tenemos disponibles y, como si fuera poco, indicar cuántas enfriar y en qué temperatura conservar estas botellas.

Pero estos aparatos no sólo se fabricaron para ayudarnos en la cocina o en el lavado de nuestras prendas, sino también para limpiar. La aspiradora Dyson DC52 no implica gastos adicionales ni contaminación ambiental dado que no utiliza bolsas ni filtros. Este electrodoméstico gira sobre sí mismo y sigue al propietario por todos los lugares de la casa sin necesidad de hacer ajuste alguno al cambiar de un suelo a otro.

Por último, si tus labores hogareños incluyen también el riego de las plantas, el Parrot H20 cuenta con un sistema de riego digital que monitorea la humedad de la tierra y permite dosificar el riego teniendo en cuenta el clima, y el estado de las flores; esto permite mantener un equilibro y llevar a cabo un control en el gasto de agua.

Hay un cuento del escritor de ciencia ficción Ray Bradbury que se publicó en el libro “Crónicas marcianas“. El cuento se llama “Vendrán lluvias suaves“, y está situado en agosto de 2026.

El cuento retrata una casa absolutamente automatizada, donde todos los objetos parecen tener autonomía y realizan tareas cotidianas independientemente de sus habitantes que, en el cuento, desaparecieron hace años.

¿Llegaremos a eso?

Imagen: @Anieto2k, distribuida con licencia CC BY-SA 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 22 Junio, 2015

Primero se dio la primera y segunda revolución industrial; luego vino la tercera, con el uso de la electrónica e informática… y ya se habla de un cuarto estadío que tiene como finalidad, a través de la utilización del Big Data y del Internet of Things (IoT), optimizar la producción de un modo diferente y eficaz.

La industria 4.0 (también conocida como de las “smart factories“) tiene que ver con un avance que ya ha empezado a tener un impacto profundo en el área de la elaboración de productos.

El término se originó en la Feria Hannover Messe, en Alemania, y fue definido como “la informatización de la fabricación, incluyendo la transición a niveles más altos de interconectividad, plantas más inteligentes y la comunicación entre máquinas y equipos”.

La importancia del Big Data

En este proceso de cambio en los sistemas de producción, la tecnología es clave, pero también lo es la información y cómo es usada.

Durante los últimos tiempos, la cantidad de datos que las empresas pueden obtener sobre sus potenciales clientes se han multiplicado y complejizado de manera exponencial. El tema, hoy, está en cómo analizar todo lo recabado para ponerlo al servicio de una producción más inteligente.

Para esto, ingenieros están desarrollando soluciones industriales que permitirán el análisis de datos procedentes del Big Data. A través de plataformas abiertas, las empresas serán capaces de dar salida a grandes cantidades de datos para permitir así la flexibilidad en los procesos de fabricación.

Según el director asociado para la automatización industrial de IHS, Mark Watson, “el desafío para la cuarta revolución industrial es el desarrollo de software y sistemas de análisis que conviertan el diluvio de datos producidos por las fábricas inteligentes en información útil y valiosa.”

Internet of Things, también presente

Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre IoT, pero nunca refiriéndonos a máquinas que estén dentro de las fábricas.

En este sentido, es interesante ver que los dispositivos industriales también  podrán tomar decisiones autónomas teniendo en cuenta la producción y la seguridad  partir de su interconexión digital.

Además de hacer el trabajo, las máquinas interpretarán datos sin depender de la acción humana aunque, según los analistas, ésta todavía sería elemental para el proceso de fabricación, pero más desde un lado de control y programación.

Espectadores privilegiados

Pese a que ya existen empresas que utilizan tecnología denominada “4.0″, todavía queda mucho terreno por recorrer.

Las previsiones a futuro son optimistas: Alemania y Estados Unidos han dado especial importancia a esta cuestión, otorgando fondos para la investigación y desarrollo, y muchos expertos suelen coincidir en que quienes tenemos la suerte de vivir en esta etapa de la humanidad, presenciaremos y conoceremos, sin necesidad de recurrir a ningún libro de historia, una nueva revolución industrial.

Imagen: @ClkerFreeVectorImages, distribuida con licencia CC0 1.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 11 Junio, 2015

Si bien en un momento eran una simple proyección hacia el futuro, los robots ya forman parte de nuestra sociedad. Desde cocinar, lavar y ayudarnos en el trabajo, hasta salvarnos del peligro en zonas de incendios, la robótica está y estará cada vez más presente y será cada vez más necesaria para el desarrollo de nuestras tareas cotidianas. ¿Te cuesta creerlo? ¿Crees que exageramos? Mirá.

Él cocina, él lava

La empresa londinense Moley Robotics diseñó un prototipo que podría cocinar todo tipo de platos, alcanzando unas 2.000 recetas diferentes. Así, el RoboChef prepararía desde los platos más sencillos hasta los más elaborados.

El robot cuenta con grandes brazos articulados para la preparación de las comidas. Diseñados por otra empresa también ubicada en Londres, Shadow Robots Company, estas extremidades robóticas actúan mediante imitación. Por eso hay que grabar los movimientos de cocineros reales primero y luego los brazos articulados sabrán cómo ponerse a trabajar y realizar tareas culinarias.

Pero cocinar no sería la única idea que tuvieron los creadores de los RoboChef. La compañía asegura que tienen previsto incorporar elementos adicionales como heladeras o lavavajillas. Es decir que no sólo tendríamos a alguien que nos cocine… sino que, además, el asistente lavaría luego los platos que utilizó para cocinar y estaría en condiciones (como si todo eso fuera poco) de poner a enfriar el vino con el que acompañaríamos la comida.

¿En qué lo puedo ayudar?

Las amas y amos de casa no serán los únicos que disfrutarán de la ayuda de los robots. Los trabajadores de distintos rubros también obtendrán ayuda de la robótica: por un lado, está OHS Robot, que cumple con las funciones de un empleado de comercio ya que se acerca al consumidor, le pregunta qué quiere, le dice las opciones que tiene y lo lleva hasta la parte de la tienda en donde está el producto. Y, encima, habla muchos idiomas.

Por el otro lado está Baxter, un robot que puede desarrollar casi cualquier tarea que una fábrica solicite: carga, descarga, clasificación y hasta manejo de material. De esta manera, estas máquinas con movimientos, facilitan y agilizan el trabajo humano.

Con respecto al dilema de si los robots van a quitarle el trabajo a los humanos, Pamela Hudson, Directora ejecutiva de sistemas clínicos en el hospital de la Universidad de California, San Francisco, dice que si bien los robots “realizan algunas funciones que antes hacían los humanos, podemos poner a esos empleados a realizar otras funciones de servicio. Es una situación en la que todos ganan”.

¿Futurismo? ¿Ciencia ficción? ¿Realidad? ¿Tecnología de hoy? Conforme vamos avanzando en el tiempo las fronteras entre unos y otros se van volviendo cada vez más imprecisas, cada vez más grises. Los avances tecnológicos no se detienen.

Y no sería extraño un futuro (próximo, digamos de aquí a sólo 10 años) con objetos cotidianos interconectados gracias a Internet, interactuando entre ellos, relevando y transmitiendo datos casi inimaginables sobre sus movimientos y funcionamiento… todo ello mientras dialogamos con nuestro robot mientras nos prepara la cena (y se conecta a Internet para actualizar sus recetas, claro).

Imagen: @Wikimedia Commons, distribuida con licencia CC BY-SA 3.0

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 8 Junio, 2015

“El viaje estuvo muy bueno, pero se me perdió la valija y no sé en qué parte del mundo está”.

“Tuvimos que comprar un bolsito en el aeropuerto porque el peso de la valija estaba excedido”.

¿Cuántas veces hemos dicho o escuchado frases como éstas? El tema sobre qué pasa con nuestras valijas a la hora de viajar ha tomado protagonismo en los últimos tiempos; y es por eso que varias empresas han comenzado a desarrollar las valijas inteligentes.

Con GPS incorporado, un cierre digital que se maneja con el celular, balanza propia, bluetooth y una batería para recargar dispositivos electrónicos, la valija conectada no quiere perder la oportunidad de ingresar al mundo del Internet de las Cosas (o IoT, por sus siglas en inglés), que cada vez más relaciona objetos de nuestro entorno cotidiano con la tecnología, conectándolos.

Me están maltratando, ahí te aviso dónde estoy

Una de las funciones más importantes que tiene este tipo de equipaje es que se puede geolocalizar, cosa que le permite al dueño saber dónde están exactamente sus pertenencias. Pero las valijas poseen también una función “anti-maltrato” en la que le avisa al dueño, a través de su smartphone, cuando el objeto en cuestión esté recibiendo golpes o malos tratos.

“25 millones de valijas son maltratadas por año por las aerolíneas en todo el mundo” afirma Alejo Verlini, uno de los argentinos que creó BlueSmart, una de las valijas conectadas que comenzó como una idea y gracias a una plataforma de crowdfunding hoy en día es una realidad que recaudó en sus inicios más de dos millones de pesos (¡cuando lo que precisaban eran $50.000!).

No me lleves, yo te sigo

La maleta le seguiría a todas partes y en caso de robo o pérdida el móvil vibraría, alertándole de que la señal de la maleta se ha perdido y bloqueándola para que nadie pueda abrirla” dice  Rodrigo García,  estudiante de la Universidad Politécnica de Madrid, que está entre los quince seleccionados para el James Dyson Award, un premio otorgado a estudiantes y licenciados en ingeniería y diseño.

García creó a Hop, una maleta que gracias a un sistema de control remoto y bluetooth sigue al dueño en vez de que éste tenga que acarrearla.

Dejá, yo hago el check-in

Samsung, junto con Samsonite, están desarrollando una valija que, utilizando un chip en el interior, se comunicaría con las aerolíneas para informar su peso y su destino. De esta manera, el dueño de la maleta no debe acercarse al mostrador y así evitaría pérdidas de tiempo y disgustos.

Eso sí, hay un aspecto en el que esta tecnología no nos ayuda: estas valijas no se arman por sí solas, con lo que el momento de elegir la ropa y pertenencias que guardar en ellas, claramente, sigue en pie.

Por ahora, al menos.

Imagen: @OpenClipartVectors, distribuida con licencia CC0 1.0 Universal

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 4 Junio, 2015

En un mundo que cambia y se reinventa día a día, era de esperarse que justamente la moda no se quedara fuera de las últimas tendencias. Lo que quizás no se sabía era que más allá de texturas, colores y cortes, sería la tecnología la encargada de aportar las novedades más resonantes del mundo de la indumentaria.

Hoy ya podemos hablar de las prendas inteligentes, o wearables, que utilizan la tecnología para prevenir enfermedades, controlar la salud y brindar diagnósticos a partir de cosas tan simples como ponerse una remera. (Seguir leyendo) Ver más

Publicado por Luis De Seta el 2 Junio, 2015

En 2005 se creó un video, EPIC 2015, y se subió a YouTube (hasta tiene su entrada en Wikipedia). Cuenta una historia fascinante pero ficticia acerca de cómo evolucionaría Internet y cómo, producto de esa evolución, habría desaparecido el periodismo, se apagaría el sitio de The New York Times, y nuestra privacidad pasaría a ser de dominio público, entre otras “catástrofes”.

Lo que cuenta el video es real sólo hasta 2004: menciona la “invención” de la world wide web por parte de Tim Berners-Lee, la aparición de Amazon, Google, Blogger, FriendsterGoogle News y Gmail.

2004 es recordado como el año en que todo comenzó“, dice a partir de ahí la suave y enigmática voz del locutor. El video toma, desde ese punto, la dinámica de una historia cercana a la ciencia ficción, acerca de cómo Internet cambiaría las cosas para siempre.

Muchas predicciones se cumplieron. Otras, claramente, no. Entre las que se concretaron podemos mencionar la de la digitalización de todos los libros por parte de Google.

Y es más: si reemplazamos algunos nombres o palabras mencionadas en el video la historia se vuelve más real y perturbadora.

Si apelamos a la imaginación, el wifipod podría ser el iPhone (con Periscope) o bien Snapchat y Vine, Friendster puede ser Facebook, A9 puede ser Google Chrome o Firefox (pensá que en 2005 todo el mundo usaba Internet Explorer)…

Los autores del video, Robin Sloan y Matt Thompson, también prefiguran la existencia de un producto llamado “Google Grid“, que integra todos los productos y servicios de Google.

¿Acaso Google no quiso integrar todo en Google Plus? De paso: hoy también sabemos que la empresa de Mountain View está incursionando en áreas muy distintas a Internet, tales como drones y autos conectados (ahora que lo pienso… un paso más que lo acerca a Skynet).

Hasta este punto lo que muestra el video tiene bastante relación con lo que realmente sucedió con Internet, las redes sociales y cómo cambiaron nuestra vidas.
Hacia la mitad del video, cuentan un supuesta fusión entre Google y Amazon, que habría dado lugar a Googlezon.

Cuando ví el video en 2005 todo me pareció improbable y muy fantasioso.

Sin embargo, cuando lo volví a ver para escribir este post, lo ví con otros ojos. Y da miedo.

Nuestra vidas cambiaron con la llegada de Internet, pero lo que vivimos hasta ahora es solo la punta del iceberg.

Creo que es momento de verlo.

Deja pennsando, ¿no? Bueno: éstas son algunas de las cosas que sucedieron y que, en mi opinión, se asemejan a la historia de este video:

1- La dependencia de los medios sobre la indexación de Google News y sus juicios en Francia, Italia, Alemania, Bélgica y su cierre en España.
2- Google Now se anticipa a tus necesidades y búsquedas. Tu celular te avisa del tránsito antes de que le preguntes, partidos de fútbol, clima y mucho más.
3- Todo es personalizable, hasta una operación de cadera con impresoras 3D.
4- Twitter o Reddit podrían ser la red que crea el personaje Pinki Nankani, donde todos comentamos y leemos sobre lo que pasa en nuestra ciudad, transito, noticias, etc.
5- Facebook tiene un mapa completo de tus gustos, familiares y amigos. Y se anticipa poniendo publicidad sobre tus gustos.

Será cuestión de seguir observando la realidad… y ver hasta qué punto se termina o no pareciendo a los inquietantes escenarios que plantea EPIC.

Acerca de
Tendencias Digitales es el primer blog corporativo de Telefónica de Argentina. Desde 2007 analizando tecnología, empresa y sociedad en la era de los medios sociales
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