Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 19 Octubre, 2015

Muchos de nosotros –si no todos- hemos oído hablar alguna vez de los millennials, como se llama a esos jóvenes nacidos entre los 80 y el fin del Siglo XX, y a los que el cambio de milenio los encontró en plena adolescencia. Breve disgresión en el arranque del post: Telefónica realizó a mediados del año pasado un estudio global sobre este segmento, cuyos resultados comentamos aquí.

Volviendo de la disgresión: insertos ya de lleno en el mundo del trabajo, los millenials han incorporado una serie de características peculiares en su relación con muchas cosas –el trabajo entre ellas-, que los han separado de las generaciones precedentes para desconcierto, furia y/o desorientación de sus mayores.

Tal como afirma una nota reciente de la edición online de la revista Forbes, los millenials son una generación atravesada por “computadoras portátiles,  smartphones, espacios de trabajo compartidos, home office,  acceso a Internet y la posibilidad de administrar sus horarios” lo que permite que trabajen desde cualquier lugar y en cualquier momento “obligando a las tres generaciones que actualmente conviven en el ámbito laboral a adaptarse a un nuevo paradigma profesional”.

En efecto, esta nueva manera de relacionarse con la tecnología es tan novedosa que no falta quien afirme que los jóvenes de hoy consideran a sus dispositivos tecnológicos como extensiones de su propio cuerpo.

Además de representar una amenaza y a veces una ofensa para quienes difícilmente comprenden esta nueva manera de relacionarse altamente mediatizada por la tecnología, el vínculo de los jóvenes con sus dispositivos dio lugar al concepto de BYOD (acrónimo de “bring your own device”, o “traiga su propio dispositivo”), algo de lo que ya hablamos hace algún tiempo y que está motivando una serie de nuevos desarrollos para las empresas.

La posesión y uso de BYOD hace que puedan mezclarse, en un mismo dispositivo móvil, las actividades personales con las responsabilidades laborales, algo que en un principio podría representar toda una  ventaja (conexión en todo momento y en cualquier lugar), pero que también puede tener consecuencias peligrosas para las empresas.

Mantener la seguridad informática

En efecto, la idea de que un empleado mezcle el uso de perfiles propios en redes sociales como Facebook, Twitter o Linkedin para comunicarse con sus clientes, representa tanto una serie de oportunidades como un conjunto de desafíos. Entre estos últimos aparecen interrogantes como de qué modo mantener la seguridad, cuál es el límite de la privacidad que no se debe franquear por cuestiones laborales, como manejar los antiguos “horarios de trabajo” y una larga serie de etcéteras.

Muchas empresas ya empezaron a implementar soluciones para estos retos, tales como la asignación de códigos y tarjetas de seguridad que permiten unir los móviles propios de los usuarios con la información necesaria de la compañía, reduciendo sensiblemente los niveles de riesgo.

Sin embargo, existe un largo camino todavía por recorrer en el desarrollo de soluciones que permitan aprovechar las ventajas del BYOD neutralizando sus riesgos.

Lo que queda claro, en cualquier caso, es que la forma de trabajar y de incorporar la tecnología en el trabajo ha cambiado para siempre. Será cuestión de seguir monitoreando el tema y estar atentos a las novedades, quizás desde la comodidad de nuestra casa y en cualquier noche de insomnio.

Imagen: @AJ LEON, distribuida con Licencia CC BY 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 29 Junio, 2015

Desde que palabras como “home office”, “teletrabajo”, “audio” o “videoconferencia” empezaron a poblar el lenguaje de grandes y pequeñas empresas, quedó claro que la revolución digital no se detuvo a la hora de modificar cómo, cuándo y con quiénes trabajamos.

Muy por el contrario, las nuevas tecnologías de información y comunicación cambiaron y siguen cambiando de raíz la relación que los seres humanos tenemos con nuestras ocupaciones profesionales.

Y en esta transformación, aparecen cada vez más y mejores  herramientas que ayudan en la rutina laboral y que acortan distancias, simplifican las comunicaciones y facilitan de manera definitiva el trabajo colaborativo entre personas que pueden no haberse visto nunca las caras o vivir a miles de kilómetros de distancia unas de otras.

Distintas utilidades

Planificar cómo será la semana de trabajo, compartir archivos para que varios accedan a ellos desde cualquier lugar, cronometrar los horarios de descanso para evitar la fatiga mental, reflejar fiel y rápidamente los temas principales que se tocaron en una reunión… Las metodologías de trabajo han cambiado y las aplicaciones han sido de gran ayuda para este proceso.

En primer lugar, herramientas como Dropbox o Google Drive permiten compartir archivos entre varias personas y que cualquiera pueda modificarlos, logrando que un equipo organice mejor sus tareas, optimice los tiempos, aumente la colaboración y garantice el acceso inmediato de todos sus miembros a una misma información.

Además, estos programas permiten que los documentos compartidos sean abiertos en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo, lo que optimiza el tiempo personal de cada participante.

Trello es otra herramienta para llevar a cabo proyectos laborales de manera estructurada y eficiente, ya que permite compartir ideas, además de documentos.

Tiempos, prioridades y responsables

Asana es de mucha utilidad a la hora de llevar adelante propósitos en equipo. Esta aplicación, gratuita para un máximo de 15 personas, ofrece herramientas de gestión para que cada integrante sepa qué tarea desarrollar, cuáles son las fechas límite y a qué prioridades le debe dar importancia.

Y si el grupo necesita compartir documentos, notas, fotos o videos, puede hacerlo utilizando Live Minutes, una aplicación que permite hacer todo lo mencionado en tiempo real y sincronizarlo con el smartphone.

Comunicación interna

A la hora de hablar de soluciones para la comunicación interna de grandes corporaciones, Yammer es una herramienta elemental, que cuenta con más de 8 millones de usuarios corporativos y es utilizada a nivel global por muchísimas empresas e instituciones… entre ellas Telefónica, claro.

También está Slack, una buena opción para integrar diversas herramientas y plataformas de gestión de proyectos o de comunicación, tales como -por ejemplo- Skype, Dropbox, Google Docs, Dropbox, GitHub, Twitter, Grashlytics (informes de error), ZenDesk, Wufoo (formularios), Nagios, Trello, Heroku, Hubot, o Travis, entre otros.

Todo lo cual, claramente, se transforma en un beneficio diferencial para equipos que están distribuidos en distintas partes del mundo y que requieren de una información inmediata sobre qué está llevando a cabo cada persona, en qué punto del proyecto y con qué objetivos.

Seteando la agenda

Doodle es un mecanismo simple y fácil para organizar fechas y horarios de reuniones ya que permite a los integrantes votar la mejor opción para llevar adelante el encuentro (que puede ser personal o virtual).

Minutes, por su parte, permite plasmar las ideas y temas principales que se tocaron en esa reunión y se registra de manera rápida, lo que permite a una persona que no presenció el encuentro estar al tanto rápidamente de los temas tratados.

Para organizarte mejor

Evernote es una aplicación que se puede utilizar como agenda y en la que se puede guardar de todo, y no exageramos: música, archivos, notas, imágenes, canciones, recordatorios y más; y todo se puede sincronizar directamente con el smartphone.

Todoist también sirve para todo lo que hay por hacer diariamente y permite que el celular y la computadora estén sincronizados entre sí. Notification Reminder, por su parte, es una agenda práctica y fácil de usar que nos permite realizar recordatorios en un horario específico y añadir comentarios sobre ese evento creado.

Como se ve, entre aquellas antiguas “secretarias” que tomaban notas, organizaban agendas y pasaban mensajes, y estas nuevas asistentes tecnológicas, que caben en un celular, comunican con precisión y en instantes y tienen memorias perfectas, ha habido una verdadera revolución.

Un cambio profundo que para muchos recién comienza, y que en poco más de una generación sepultó para siempre en el olvido los viejos modelos laborales en los que se marcaba tarjeta y todo el mundo de la oficina cabía en el marco de cuatro paredes y una máquina de café.

Imagen: @Bohed, distribuida con licencia CC0 1.0.

Publicado por Alejandro Marticorena el 28 Abril, 2015

¿Tenés una startup? ¿Sos emprendedor? Si es así, este post (y la recomendación que contiene al final) te va a gustar.

Quizás el sueño de todo aquel que tiene un proyecto de compañía (en la cabeza, en sus primeras etapas, o ya en marcha) sea ser comprado por una gran empresa.

Como Facebook, por ejemplo. Casos como los de Face.com, Atlas, Snaptu o las mucho más glamorosas (y millonarias) compras de Instagram (mil millones de dólares) o WhatsApp (19.000 millones de la misma moneda) encendieron seguramente la imaginación y las ansias de miles y miles de emprendedores de todo el mundo por obtener lo que, en ese mundillo (y no sólo en él) es percibido con justicia como uno de los máximos reconocimientos para un fundador de empresas.

Ahora bien: ¿hay una “receta” que ayude a que las grandes corporaciones se fijen en nuestro proyecto? ¿Qué debemos hacer para que nuestra startup resulte más “seductora” a los ojos de empresas de gran tamaño?

Quizás “receta” no es la palabra. Sí hay tips que pueden ser útiles.

Ejemplos: el ya remanido refrán “si no puedes vencerlos, úneteles”, en sentido de “pensar bien en quiénes son tus competidores: empresas más grandes e internacionales son tus compradores más probables. Cuando ves que tus competidores son más grandes que tú y crecen más rápido, hay que pensar en unirse a alguno de ellos”, según el business angel y fundador de empresas François Derbaix.

¿Otros tips? Ir donde estén “las grandes”, auditar tus cuentas… y hay más. ¿Dónde? En esta nota del blog colega Con Tu Negocio, Secretos de startups que sedujeron a grandes compañías“.

Espero que te sirvan.

Publicado por Alejandro Marticorena el 23 Abril, 2015

Es cada vez más frecuente escuchar hablar de Big Data. Pero antes de seguir, quizás convenga recurrir por enésima vez a Wikipedia, porque no es un término tan masificado como, por ejemplo, “smartphone“.

En su definición (que está en este link) se lee que “eBig DataDatos Masivos se refiere sistemas informáticos basados en la acumulación a gran escala de datos y de los procedimientos usados para identificar patrones recurrentes dentro de esos datos”, cuyas dificultades más frecuentes son “la captura, el almacenamiento, búsqueda, compartición, análisis, y visualización“.

Hoy existe una tendencia creciente a manipular ingentes cantidades de datos. Y esto es así por “la necesidad en muchos casos de incluir los datos relacionados del análisis en un gran conjunto de datos, como los análisis de negocio, los datos de enfermedades infecciosas o la lucha contra el crimen organizado“, según esta famosa enciclopedia colaborativa.

Una definición más sencilla, quizás, es la que proveen aquí. “Se trata de un conjunto de herramientas, que se sirven de complejos algoritmos y estadística, incorporados en software de análisis de datos para hacer predicciones“, que “se ha visto impulsado en los últimos tiempos por la proliferación de teléfonos móviles, sensores y chips conectados a Internet“.

Y al respecto, el párrafo “la deja picando” en algo que resulta clave. (Seguir leyendo) Ver más

Publicado por Alejandro Marticorena el 23 Febrero, 2015

La historia de Steve Jobs es apasionante, a qué dudarlo. Es cuando menos inspiradora.

Este empresario con adolescencia hippie y que, mañana, martes 24 de febrero, cumpliría 60 años, comenzó lo que hoy es Apple, Inc. en 1976, en el garage de la casa de sus padres adoptivos y, a lo largo de su historia, logró revolucionar cuatro industrias: la de la computación, la de las comunicaciones, la de la música y la del entretenimiento. Nada menos. (Seguir leyendo) Ver más

Publicado por Alejandro Marticorena el 14 Octubre, 2014

No es ninguna novedad decir que, actualmente, los emprendimientos y startups están, por así decir, casi “de moda”. Vivimos un momento floreciente, al menos en Europa y América latina, para todos quienes tengan en mente (o ya en marcha, siquiera en forma incipiente) algún proyecto que aspire, más tarde o más temprano, a convertirse en una empresa hecha y derecha.

De hecho, y ya que estamos, cabe destacar que Telefónica posee al menos tres iniciativas destinadas a apoyar, impulsar y fomentar el espíritu emprendedor. Dos de ellas, globales: una es Open Future, una plataforma para compartir innovación abierta, herramientas y recursos. Otra es Wayra, que da apoyo a negocios “digitales” prometedores que estén en sus primeros momentos facilitándoles experiencia, financiación y orientación (y que es tema frecuente de posts aquí, en Tendencias Digitales).

Y también existe, en España, Think Big School, que tiene como objetivo fomentar los valores de innovación y el espíritu emprendedor en la educación, y ya desde el ciclo primario.

Pero… ¿cómo se elabora un plan de negocio?

De todas formas, y en lo concreto, hay algo que todo emprendedor debe tener en cuenta a la hora de buscar inversores y planificar el futuro inmediato de su proyecto: el plan de negocio, esa columna vertebral sin la que ninguna startup que se precie de tal podría dar siquiera sus primeros pasos.

Ahora bien: ¿qué es un plan de negocio? Siguiendo a Wikipedia, fuente de toda razón y justicia, un plan de negocio es “una declaración formal de un conjunto de objetivos de una idea o iniciativa empresarial, que se constituye como una fase de proyección y evaluación. Se emplea internamente por la administración para la planificación de la empresa y complementariamente, es útil para convencer a terceros, tales como bancos o posibles inversores (p. ej. los business angels o las empresas de capital riesgo), para que aporten financiación al negocio“.

Y agrega, a renglón seguido, que “reúne la información verbal y gráfica de lo que el negocio es o tendrá que ser. También se lo considera una síntesis de cómo el dueño de un negocio, administrador, o empresario intentará organizar una labor empresarial y llevar a cabo las actividades necesarias y suficientes para que tenga éxito“.

En pocas palabras, es nada menos que “una explicación escrita del modelo de negocio de la compañía a ser puesta en marcha“.

Dicho así queda claro, pero… ¿cómo llevarlo a la práctica? ¿Cómo se elabora, qué aspectos hay que tener en cuenta y cómo se deben desarrollar?

En nuestro blog colega ThinkBig hay un post que resume de forma muy concisa, clara y práctica los cinco puntos fundamentales que, de acuerdo con el autor, debe contener todo plan de negocio consistente: la “estructura ideológica”, la “estructura del entorno” (aquí entra el famoso “análisis FODA“), la “estructura mecánica”, la “estructura financiera” y la cuestión de los recursos humanos.

El post se puede ver aquí, y es, a mi modesto entender, una buena síntesis y una buena guía de base como para al menos tener una primera idea de cómo estructurar eso que, en definitiva, tiene que servir (quizás de modo excluyente) para convencer a potenciales inversores acerca de por qué deben apostar por nuestro proyecto con su dinero.

Nada más y nada menos.

Publicado por Alejandro Marticorena el 25 Agosto, 2014

Cuando Facebook compró WhatsApp, allá por febrero de este año, algunos suspicaces pensaron que el mensajero instantáneo más popular del mundo perdería autonomía por haber sido comprado por el gigante indiscutible de las redes sociales, que pagó la increíble cifra de 19.000 millones de dólares.

Y, en esa línea, algunos quizás especularon con que esa supuesta pérdida de autonomía se vería en que Facebook comenzaría a “meter mano” en WhatsApp, cambiando algunas de las cosas que, justamente, habían sido la base de su éxito.

O bien que comenzaría a incluir publicidad en su servicio: cosas, nobleza obliga, que el propio Jan Koum, CEO de WhatsApp, se encargó de desmentir enfáticamente en su momento.

O, simplemente, quizás WhatsApp corría el riesgo de perder ese “glamour” tan especial que tienen las empresas chicas, de corta vida, ágiles y exitosas. Su anexión al “imperio Facebook” le podría haber restado ese aire de independencia y, por qué no, rebeldía, valores muy caros al público teenager, usuario mayoritario de estas aplicaciones.

Que, con la misma lógica, pudo adjudicárselos a Snapchat, servicio que produjo quizás uno de los desaires más impactantes en la historia reciente del social media al rechazar la oferta de 3.000 millones de dólares por parte de Facebook en noviembre de 2013.

Lo cual, a la sazón, generó el lanzamiento de Slingshot, el Snapchat de Facebook, que comentamos oportunamente.

WhatsApp es independiente: su récord lo avala

Bueno: al parecer nada de eso habría sucedido. Hoy se supo que WhatsApp superó los 600 millones de usuarios activos.

Y fue el propio Jan Koum el que lo anunció desde su cuenta en Twitter: dijo “ahora hay 600 millones de usuarios activos mensuales. Sí, activos y registrados son números muy distintos“.

En efecto, el crecimiento de WhatsApp no se desaceleró ni se detuvo luego de su compra por parte de la red social de Mark Zuckerberg.

Al contrario: a juzgar por lo que se ve en este gráfico, producida por la consultora SomosPostPC y citado en el diario La Nación, no para de crecer.

Un dato a tener en cuenta es, justamente, la distinción que hace Koum hablando de “usuarios activos”. En la jerga de Internet, eso significa que se trata de usuarios que, al menos una vez por mes, han utilizado su cuenta. Eso los diferencia de quienes crearon su cuenta, pero no la usan. Y, en el mundo de Internet en general, y del social media en particular, muchas veces suelen “inflarse” estadísticas sin aclarar esta cuestión.

Hay que recordar que a fines de abril WhatsApp registraba 500 millones de usuarios: este crecimiento ratifica, una vez más (y se ve ene l gráfico de arriba) el ritmo sostenido por el que suma 100 millones de usuarios cada cuatro meses.

Evidentemente, la estrategia “independentista” de Koum fue muy acertada. Conocer el público usuario y sus valores, queda una vez más demostrado, es una de las claves del éxito.

Publicado por Alejandro Marticorena el 1 Agosto, 2014

A principios de abril publicábamos un post donde hablábamos de que Twitter no venía bien al menos en dos aspectos: crecimiento de la base de usuarios, y resultados financieros.

Dos aspectos que deberían haber preocupado (y seguramente lo hicieron) al CEO de la red social del pajarito azul, Dick Costolo.

De hecho, en ese mismo post nos preguntábamos, en referencia al cambio de diseño que Twitter había implementado para los perfiles de sus usuarios, si sería una estrategia acertada buscar parecerse a Facebook, en lugar de buscar una alternativa con más identidad propia, máxime cuando numerosos usuarios manifestaban por esos días sus quejas al respecto. (Seguir leyendo). Ver más

Publicado por Alejandro Marticorena el 21 Marzo, 2014

Algo sobre Wayra Argentina. O, mejor dicho, sobre WebCentrix, una de sus startups aceleradas: lanzó al mercado su plataforma de atención al cliente por canales digitales y redes sociales.

Para esto, la compañía desarrolló una aplicación con funcionalidades de Social CRM, que permite a las empresas mejorar la calidad de atención a sus clientes a través de Internet, administrar sus contactos, seguir sus oportunidades de ventas y segmentar mejor sus estrategias de marketing (seguir leyendo). Ver más

Publicado por Alejandro Marticorena el 22 Enero, 2014

Hace muy poco anunciábamos que ComentaTV, startup acelerada por Wayra Argentina, había sido comprada por Wayin, empresa norteamericana fundada, a la sazón, por Scott McNealy, el mismo que fuera co-fundador de (nada menos) SUN Microsystems, compañía a la que dirigió durante 20 años.

La noticia tenía, además, una significación especial a nivel local: fue la primera startup de Wayra a nivel mundial en ser adquirida por otra compañía. Lo cual, para qué negarlo, nos generó orgullo también porque el equipo de ComentaTV es argentino.

Bueno, ahora hay más buenas noticias sobre Wayra. Esta vez, provenientes de su academia de Madrid, España. Una de las startups aceleradas allá, Zuzeen, anunció su fusión con la compañía estadounidense Rushmore, con sede en Nueva York.

¿Qué es Zuzeen? Es una plataforma que permite a artistas y bandas interactuar en vivo y desde cualquier lugar con sus fans a través de redes sociales. Rushmore Inc., por su parte, fue lanzada por Betaworks a mediados de 2013 con el objetivo de revolucionar la forma en que los fans se relacionaban con sus artistas favoritos.

Como parte de la operación, la compañía obtuvo 1,2 millones de dólares en una ronda de financiación liderada por Kibo Ventures, y Betaworks, la factoría de reconocidos productos digitales como Instapaper, el acortador de links Bitly o Digg e inversor en compañías como Twitter, Tumblr o Airbnb.

Kibo Ventures es uno de los fondos early stage más activos de España y parte de Amérigo, la red de fondos tecnológicos impulsada por Telefónica.

La nueva compañía fusionada, mantendrá el nombre de Rushmore.

Desde aquí se puede leer el texto completo de la Nota de Prensa difundida en España para anunciar la noticia.

Acerca de
Tendencias Digitales es el primer blog corporativo de Telefónica de Argentina. Desde 2007 analizando tecnología, empresa y sociedad en la era de los medios sociales
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