Publicado por Alejandro Marticorena el 11 Noviembre, 2015

La cuestión de la privacidad de los datos personales en Internet es todo un tema. Y Facebook, como es de suponer, no es una excepción.

¿Una prueba? Colocando las palabras “Facebook privacidad demandas” en Google aparece una lista de links no menor. De hecho, una de ellas tuvo bastante resonancia mediática, en abril pasado, e involucró a unos 25.000 usuarios de 100 países. Y tuvo, según se informa aquí, una sentencia histórica.

Como consecuencia de estos conflictos judiciales, la empresa fundada por Mark Zuckerberg ajustó sus políticas de privacidad y, entre otras iniciativas, pusieron a disposición de los usuarios (que, recordemos, hoy orillan los 1.500 millones de personas en todo el orbe) una herramienta que nos permite obtener (y descargar en nuestras computadoras) una copia de toda la información que la red social de la gran “F” guarda sobre nosotros.

¿Cómo? Según informan aquí, “hay que ir a la sección General de la configuración de Facebook y darle clic a “Descargar una copia de tu información”-, e investigar” qué hay allí archivado sobre nosotros.

Creo que no sólo puede ser un ejercicio interesante hacerlo: es necesario. Sobre todo si uno se fija en lo que Facebook te explica en este link, afortunadamente con todo detalle, donde te muestra qué información guarda sobre tu cuenta y sobre tu actividad en esa red social.

Y hay de todo: desde lo que cada uno consigna en el “acerca de mí“, pasando por “amigos eliminados“, y hasta “anuncios en los que has hecho clic“, “aplicaciones que has añadido” o “tarjetas de crédito” que, según Facebook, se refiere a “si haces compras en Facebook (por ejemplo, en las aplicaciones) y has proporcionado a Facebook el número de tu tarjeta de crédito“.

¿Te recordó esto al “Gran Hermano” de la famosa novela “1984“, de George Orwell? Y eso que ni siquiera mencioné a Google, que también guarda mucha (y variadísima) información sobre nosotros. Pero a no desesperar: también ofrece una facilidad parecida.

En esta nota del diario La Nación, una periodista relata sus hallazgos utilizando la herramienta de Facebook.

Imagen: @geralt, distribuida con licencia CC0 1.0.

Publicado por Alejandro Marticorena el 6 Noviembre, 2015

Hoy culminamos con la serie de tres posts dedicados a desgranar el informe ”Find Out: mitos y verdades sobre los teens en Latinoamérica y España“, que se dedicó a estudiar cuáles son los hábitos y costumbres para el uso de apps y redes sociales entre 700 adolescentes de 14 a 19 años en siete países: Argentina, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Chile, Perú y España.

A lo largo de los dos posts anteriores (aquí la primera parte, y aquí la segunda) desarrollamos el análisis poniendo foco en algunos aspectos del informe. Cómo perciben los teenagers a ciertas apps; el tipo de uso que hacen de ellas y de las redes sociales más populares; apps específicas de adolescentes; qué uso hacen de las redes en su tiempo libre y quiénes tienen más credibilidad en ellas fueron algunos de los aspectos que desarrollamos.

Tal como decíamos en el comienzo del primer post, es muy probable que no encuentres otro sitio o blog que haya desmenuzado los resultados del estudio con el nivel de detalle y análisis que hemos presentado en Tendencias Digitales.

Y lo hicimos porque conocer en profundidad a los teens de los países estudiados nos permitirá saber con más certeza qué tipo de sociedad se está prefigurando de aquí a 10 años, cuando ellos estén edificando sus carreras laborales y profesionales. Además, esta información es clave, hoy mismo, para cualquier empresa que se relacione con sus audiencias en Internet.

Hoy resumiremos las conclusiones que presentó el estudio, que puede descargarse gratis desde aquí si se posee un email corporativo. (Seguir leyendo) Ver más

Publicado por Alejandro Marticorena el 5 Noviembre, 2015

Ayer publicamos la primera parte del análisis sobre los resultados que arrojó el estudio “Find Out: mitos y verdades sobre los teens en Latinoamérica y España” (puede descargarse gratis desde aquí, si se posee un email corporativo), que indaga en los hábitos de uso de apps y redes sociales entre 700 adolescentes de 14 a 19 años en siete países: Argentina, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Chile, Perú y España.

Hoy nos enfocaremos en otros aspectos del estudio, igualmente importantes para comprender sus gustos, pautas de comportamiento y consumo.

Lo más importante: lo presencial, por encima de lo virtual

Vislumbrar dónde ubican los teenagers lo más importante para ellos en relación al uso que hacen de las redes sociales y las interacciones generadas allí es cuando menos revelador. Este cuadro resume, país por país, las tendencias detectadas en cada caso. (Seguir leyendo) Ver más

Publicado por Alejandro Marticorena el 4 Noviembre, 2015

Hace pocos días se conocieron los resultados del estudio “Find Out: mitos y verdades sobre los teens en Latinoamérica y España” (puede descargarse gratis desde aquí, si se posee un email corporativo), cuyo objetivo fue “explorar el comportamiento de los jóvenes en el entorno digital para extraer insights específicos que los diferencian en cada una de las regiones“, según se consigna en sus primeras páginas.

En Tendencias Digitales nos hemos tomado el trabajo de desmenuzar los resultados del estudio y presentarlo con un nivel de detalle que, quizás, no encuentres en ningún otro medio o blog.

¿Por qué el esfuerzo? Porque queremos hacer honor al nombre de este espacio, y ofrecer información y análisis en profundidad: no sólo por el estudio en sí, sino porque los integrantes de la muestra (adolescentes) son precisamente quienes, dentro de una década, serán los que estarán construyendo sus carreras profesionales en diversos sectores, privados o públicos… y por eso mismo definiendo en gran parte el perfil de la sociedad en la que viviremos.

Conocer sus hábitos y preferencias en el uso de las redes sociales, y los valores implícitos en ellos, es clave para entender qué tipo de sociedad se está configurando desde este momento. Y algo no menor: esta información es clave para cualquier empresa que se relacione con sus audiencias en Internet. No dentro de 10 años: hoy.

Algunos detalles sobre lo estudiado

El análisis recorre los hábitos de uso de redes sociales y apps (aplicaciones móviles) por parte de jóvenes con edades que oscilan entre los 14 y los 19 años, distribuidos en siete países: Argentina, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Chile, Perú y España.

La muestra total, de 700 teens (a razón de 100 por país estudiado) fue dividida para el análisis en dos categorías: 14 a 16, y 17 a 19. De ese total de 700 jóvenes, el 60% fueron mujeres y el restante 40% hombres. El 52% estuvo integrado por jóvenes de la franja 14 a 16 años de edad, y el 48% restante por el grupo etario de 17 a 19, aunque al considerar la muestra segmentada por países en algunos casos la relación se invirtió (en España y Costa Rica, según el estudio).

Redes sociales, desde el alba hasta el ocaso

Hablar de adolescentes es en algún punto hablar de redes sociales. Un elemento que, entre otros, define a los teenagers de estos tiempos. Ahora bien: ¿cuáles son sus redes sociales más utilizadas, país por país? (Seguir leyendo) Ver más

Publicado por Alejandro Marticorena el 1 Octubre, 2015

Twitter está cambiando. Cada vez más. Ahora bien: ¿Está adaptándose para sobrevivir en el ecosistema de los medios sociales, o está perdiendo su identidad?

A priori, responder “las dos cosas” sonaría cuando menos contradictorio. Porque en una “jungla” tan cruel como la de las redes sociales no se puede sobrevivir a costa de perder la identidad.

¿O sí?

Vayamos por partes.

Lo único permanente es el cambio

Desde julio de 2006, cuando se lanzó, y durante un buen tiempo, Twitter permitía no mucho más que enviar tuits de no más de 140 caracteres, incluyendo links, menciones a otros usuarios “arrobándolos” (o sea, colocando la arroba delante del nombre de usuario) y mensajes directos, siempre que ese usuario nos siguiera. Y no mucho más.

Pero desde hace un buen tiempo (más de un año y medio) Twitter viene introduciendo cambios diversos en su manera de funcionar y en la experiencia que le suministra a sus usuarios.

Muchas, las comentamos aquí en Tendencias Digitales. En abril del año pasado comentábamos, por ejemplo, que añadía varias facilidades en relación con la subida de imágenes en los tuits (etiquetar personas y formar “collages” de fotos, entre otras); que cambiaba la interfaz gráfica de su portada en la red hacia un modelo notoriamente parecido al de Facebook; que comenzaría a permitir los mensajes directos a no seguidores, y que comenzaría a testear un botón para efectuar compras directamente desde los tuits. Y, como si todo fuera poco, que incluiría una nueva funcionalidad para reproducir archivos de audio sin dejar el timeline.

Ah, me olvidaba: también lanzó, en enero de 2013, una facilidad para incluir videos de hasta seis segundos en los tuits, lo cual fue posible tras la compra de Vine, esa app que permite publicar vídeos cortos en forma de loop.

Y otros cambios que, nobleza obliga, la red del pajarito azul anunció a fines del año pasado desde su blog oficial, todos a ejecutar durante este 2015 que ya entró a su último trimestre.

Tres de esos cambios generaron, seguramente, su ruido.

Uno: una información publicada por un medio online consignaba que Twitter había añadido, ya este año, la posibilidad de incrustar videos de hasta 30 segundos en los tuits (y editarlos antes de difundirlos).

Dos, que también sumaba el envío de mensajes a grupos cerrados de pocas personas. Ambas cosas las comentaron acá, y a eso le dimos nuestra propia óptica.

Y tres: Twitter también sumó la posibilidad de usar más caracteres que 140 para retuitear, una facilidad que seguramente amplió la posibilidad de añadir comentarios propios a los “RT”.

Era quizás no mucho más que una sensación. Pero fuerte: Twitter, opinábamos algunos, se comenzaba a desdibujar.

El borde del escándalo

Parecen ser tiempos de cambios simples pero significativos en el mundillo de las redes sociales.

El 15 de setiembre pasado se supo que Facebook está trabajando para incluir el botón “no me gusta”. Todo un hito.

A eso se le suma que hace pocos días se difundió que Twitter introducirá otro cambio. Muy significativo también, y que al igual que en el caso de Facebook se trataría de algo clave.

Pero, en lo personal, algo me dice que aquí estamos al borde del escándalo. ¿Por qué?

La magia de Twitter, al menos para los nostálgicos como quien suscribe y que conocimos a la red del pajarito desde casi su inicio, era la concisión, la brevedad, la frase corta pero con contenido, impacto e inteligencia. Un desafío al ingenio y a la creatividad, para transmitir a veces todo un concepto o idea en apenas 140 caracteres.

Bueno: ha estado circulando en Internet el rumor de que Twitter quizás “traicione” esa característica fundacional permitiendo que los tuits superen el límite de los 140 caracteres, lo cual (quizás) venga de la mano del cambio de CEO de esa red social: Dick Costolo por Jack Dorsey, uno de sus cofundadores, quien desde la partida de su antecesor ejerció el rol de Director Interino y sería nombrado CEO en forma definitiva.

De hecho, hay un antecedente cercano respecto de los famosos 140 caracteres. Hace apenas semanas, se supo que Twitter eliminó aquel límite fundacional en los tuits para los mensajes directos, con lo que -en la práctica- se acercaría a una suerte de WhatsApp. Que, mirá qué casualidad, es propiedad de Facebook.

Una pregunta que ya nos hemos hecho otras veces en este blog: ¿Twitter sigue siendo Twitter? ¿Podría seguir siéndolo si, al parecer, su estrategia para sobrevivir en el ecosistema de las redes sociales es parecerse a Facebook? ¿Está logrando recuperarse de algunos problemas financieros que comentamos en su momento? ¿Logrará con estos cambios modificar su amesetado crecimiento de usuarios?

Un informe muy interesante que encontré aquí, hecho por mi compañera Paula Ravarino a partir de una encuesta a un centenar de personas, arroja algo de luz acerca de los motivos de ese estancamiento y que, seguramente, es quizás el tema principal que desvela a los responsables actuales de la red de los trinos y los retuits: por qué se estancó el crecimiento en la cantidad de usuarios en poco más de 300 millones, mientras que otras redes (Facebook, Instagram y WhatsApp, por ejemplo) no paran de crecer. Y nótese, de paso, que las tres forman un mismo conglomerado empresario: el del amigo Mark Zuckerberg.

Twitter… ¿se muere?

Recuerdo que en abril de 2014 nos preguntábamos, en relación con los cambios que por entonces se conocían en Twitter, esto: “La pregunta del millón, en todo caso, es si Dick Costolo, CEO de Twitter, logrará esa transformación generando cambios que vuelven a la red social del pajarito más parecida a la de un competidor como Facebook, lo que por añadidura está produciendo el descontento de muchos de sus usuarios, en lugar de su adhesión“.

Como siempre pasa, sólo el tiempo dirá cuál será el resultado de estos cambios.

Lo único que espero es que el título “Twitter se muere”, ya publicado por la gente de Hipertextual, no se vuelva una realidad.

Uno no deja de ser un nostálgico.

Imagen: @habergibitv, distribuida con licencia CC0 1.0 Universal.

Más información

Mapa de redes y sitios sociales en 2015

Publicado por Alejandro Marticorena el 15 Septiembre, 2015

Desde que el mundo es mundo y desde que existimos los seres humanos existió la opción (y la necesidad) de expresar gusto o disgusto por las cosas de la vida.

En la era de las redes sociales esto se trasladó al “universo Facebook”. Y no podía ser de otra manera, ya que la red social más popular del mundo (que si fuera un país sería el más poblado de la Tierra) ofrece a sus más de 1.400 millones de usuarios la posibilidad no sólo de expresar sentimientos sino, casi literalmente, de publicar y compartir sus vidas en la red social creada por Mark Zuckerberg.

En este marco, el famoso botón del “like” se transformó en sí mismo casi en un sinónimo del logo de la “f” blanca sobre fondo azul. Donde hubiera una manito con el pulgar hacia arriba todos entendíamos que se trataba del “like” o el “me gusta” de Facebook.

Pero claro: si lo queremos expresar así, la red social del pulgar arriba nació con un pecado original: no existía el opuesto (y, vamos a decirlo) equitativo botón del “dislike, o el “no me gusta”, tan reclamado durante años por miles de fans.

El principio de la era del “No me gusta”

Hoy se supo que, al parecer, Zuckerberg y compañía harán justicia dándole lugar al ansiado botón del “dislike“.

¿Por qué hubo desde el vamos tanta reticencia por parte de los responsables de Facebook para darle lugar a la opción del pulgar abajo?

Al menos por lo que se sostiene aquí, pareciera que los motivos serían al menos dos. Primero, porque “provocaría situaciones donde los usuarios puedan sentirse discriminados o agredidos“.

Y segundo, aunque -en mi opinión- quizás más importante que lo primero, porque esto involucraría un espinoso asunto de corte netamente comercial. Cientos de miles de empresas de todo el mundo y de todos los tamaños tienen cuenta en esta red social o, como mínimo, lanzan campañas publicitarias para darse a conocer, ofrecer productos y servicios, promociones, y un sinfín de etcéteras.

Por lo tanto, seguramente el resquemor de los “Facebook boys” tuvo que ver con eso: ¿cuántas empresas pautarían en una red social que las arriesga a encontrarse con -pongamos- cientos o miles de “no me gusta” debajo de sus posteos o promociones?

Pero, como dice aquella canción, “cambia, todo cambia”. Y Facebook no pudo ser ajeno a esta realidad. Hoy, Zuckerberg anunció, durante una conferencia de prensa, que su empresa está trabajando en el desarrollo del “no me gusta”. “La gente pregunta por el botón ‘dislike’ hace años y hoy es un día especial, porque anuncio oficialmente que estamos trabajando en ello, aseguró.

Parece una pavada estar escribiendo un post entero que gira en torno a un nuevo botón que Facebook incluirá para que la gente exprese disgusto. Pero lo que se mueve detrás de esta aparente nimiedad no es para nada un tema menor.

Quizás por eso Zuckerberg tuvo que matizar el anuncio diciendo que “el objetivo de esta herramienta será mostrar empatía y no para lastimar a nadie“, y agregó que no buscan “que los usuarios se sientan agredidos ni atacados, sino que se sientan acompañados. No queremos que Facebook se vuelva un foro donde la gente vote con un pulgar arriba o abajo las publicaciones“, dijo.

Un desafío para las empresas (por empezar)

¿Supondrá el “no me gusta” algún impacto en particular? Por empezar, las empresas seguramente deberán incorporarlo como termómetro del sentimiento negativo, que de manera transparente e irrefutable aparecerá plasmado, y ante la vista de todos, en caso de mensajes o publicidades cuyos anuncios no caigan bien a los clientes.

Quizás, una manera algo más cruenta (pero también más justa) de pulsar las emociones de los clientes en particular, y los fans en general, que -si le vemos el lado positivo- ayudará a monitorear con mayor exactitud el estado de ánimo de los públicos respecto de los productos o servicios de una empresa.

Y en lo que respecta a los usuarios en general… quién sabe. Más allá de ciertas “maldades” que por ejemplo podremos hacerle a ciertos amigos, sí servirá en el caso de que a alguien le esté pasando algo realmente malo o triste.

Porque hasta ahora, seamos sinceros, sonaba cuando menos contradictorio colocar un “me gusta” cuando alguien contaba que se había muerto de viejo su querido perro, tras 15 años de fiel compañía.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 21 Agosto, 2015

Los más memoriosos y “experimentados” espectadores de TV (léase, los más mayorcitos) seguramente recordarán aquella serie llamada Misión Imposible, que comenzaba invariablemente con una grabación que, después de encomendar una misión arriesgadísima al agente secreto, terminaba diciendo “este mensaje se autodestruirá en cinco segundos”.

Pasaron más de 50 años desde que aquellos episodios de espionaje creados para la TV masiva de los años 60 y 70, y sin embargo, la atracción de los mensajes que se autodestruyen parece permanecer intacta.

Así lo prueban, al menos, las diferentes y exitosísimas aplicaciones que han aparecido en los últimos años y se agruparon bajo el común denominador de la mensajería efímera.

Este tipo de aplicaciones permite enviar fotos y videos a una lista concreta de contactos, pero éstos sólo podrán ver el mensaje por unos segundos, ya que luego desaparecerá irremediablemente y sus receptores no podrán guardarlo en ninguno de sus aparatos electrónicos (y de ninguna forma posible).

Snapchat y otras alternativas

Una de las “estrellas” del nuevo firmamento de la mensajería efímera es Snapchat, empresa que al año de haberse formado estaba valorada en 10 mil millones de dólares y que se dio el “lujo” de rechazar una oferta del mismísimo Facebook.

La idea nació de tres estudiantes de la Universidad de Stanford y consiste en una plataforma que permite enviar fotos y videos desde un emisor a un receptor (o a varios), con la salvedad, como dijimos, de que éstos no podrán guardar lo que les fue enviado.

Cualquiera que tenga adolescentes cerca puede dar fe de la enorme pregnancia que ha tenido esta aplicación entre el público “teen”, que no utiliza precisamente la plataforma para enviar misiones de espionaje a sus amigos y amigas, sino para compartir imágenes que, por el bien de todos, es mejor que no queden registradas en ningún lado.

A partir de esta idea inicial, y al ver el éxito que estaba teniendo Snapchat, comenzaron a surgir otras alternativas que dieron origen a, por ejemplo, Slingshot, una aplicación de Facebook que también permite enviar imágenes y texto pero la otra persona puede verlo sólo si envía algún contenido de vuelta. De hecho, lo comentábamos aquí.

Por otro lado, está Winkmi, que con un financiamiento de 500.000 dólares, procedente de Google y Nokia, permite compartir archivos pero que además incluye un chat secreto que desaparece a los pocos segundos de haber sido leído. “Hemos logrado en China más de 600.000 usuarios. Ahora lanzamos la aplicación renovada en España y América Latina (…).”, informó Guillermo Zotes, uno de los fundadores de la firma.

En el caso de ChitChat, que también es una aplicación de mensajería efímera, en énfasis está puesto en los audios y llamadas (al estilo Whatsapp), que también son eliminados automáticamente luego de haberlos escuchado.

Más allá de lo social

Para aquellos casos en que Snapchat no resulte muy protocolar y su impronta teenager no sea la más adecuada, pero aún así se necesite garantizar confidencialidad, está Silent Circle, ideal para el ámbito laboral. Esta app permite mandar documentos de Word, Excel, PowerPoint, Keynotes, PDFs, etc. de manera cifrada y con la posibilidad de determinar en qué fecha los archivos enviados serán eliminados.

Como se ve, en épocas de “modernidad líquida” (diría el filósofo polaco Zygmunt Bauman), la mensajería instantánea parece dar respuesta a una necesidad más que vigente de los seres humanos: la de que lo que escribimos o decimos no quede registrado en ningún lado, ya que los tiempos cambian demasiado rápido… y podemos arrepentirnos mañana de lo que dijimos o mostramos hoy.

Imagen: @blakespot, distribuida con licencia CC BY 2.0

Publicado por Alejandro Marticorena el 12 Agosto, 2015

Muchas cosas están pasando en el mundillo de los medios masivos, la publicidad, el cine, el marketing y la comunicación con la llegada (más valdría decir “irrupción”) del paradigma digital, cuya revolución parece no tener fin.

Por eso me pareció excelente que exista y, más aún, se repita por segundo año consecutivo, un encuentro como Mediamorfosis, definido por Damián Kirzner, su director, como “una plataforma dedicada a pensar los medios y el trabajo en ellos, a partir de los cambios que genera la tecnología digital“.

A esta segunda edición, que duró dos días, asistieron más de 400 personas, entre quienes hubo representantes de las industrias de la televisión, la radio, la publicidad, el cine, el marketing y las comunicaciones de la región y el mundo. Y se realizó en el predio de El Dorrego, sede del denominado Distrito Audiovisual, en el barrio de Colegiales.

Los temas más comentados durante el encuentro fueron la transformación de los medios de comunicación a partir de la revolución tecnológica generada por el mundo digital, las nuevas narrativas transmedia, el impacto que estos elementos generan sobre la sociedad y los negocios, y las nuevas oportunidades que se abren con la inminente llegada masiva de los dispositivos de realidad virtual.

El fan como “moneda” en la economía transmedia

Participaron como oradores 19 expertos y especialistas de nuestro país y de los Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia. Uno de ellos, Adam Sigel, es guionista y productor en Los Ángeles, y trabaja en múltiples plataformas de entretenimiento y fue consultor (ojo al piojo) de Steven Spielberg, nada menos, para la creación de videojuegos.

Para Sigel, en las nuevas narrativas “el contenido generado por el usuario es clave”, y esto implica perder cierto control sobre la historia que se quiere contar, lo que representa un gran desafío para los directores de cine, muchos de los cuales son, en su opinión, “control freaks” (maniáticos del control).

Demostró, además, que el fenómeno transmedia no comienza ahora con lossmartphones y las redes sociales, sino que, por ejemplo, ya podía verse en las estrategias de Alfred Hitchcock para generar expectativa (y difusión) para sus películas.

Y desarrolló la noción de transmedia a partir de lo que éste puede generar sobre la base de los fans que, según su opinión, “son la nueva moneda, ellos son el valor de lo transmedia“.

A su turno, Paula Zucotti, especialista argentina en innovación, diseño, estrategia y previsión de tendencias que vive en Londres y colaboró con firmas como LG, Google, Nokia y Starbucks, reflexionó acerca de ese mismo término y afirmó que “transmedia” es una palabra que viene de la época en que los medios (radio, TV y equipos de música, entre otros) estaban separados, ya que, hoy, “en un celular conviven todos los medios en un mismo dispositivo”.

A la vez analizó cómo lo transmedial está presente en diversos usos que hacemos de objetos y de momentos. Por ejemplo, graficó que, antes, “los espacios de entretenimiento y de productividad estaban mucho más delimitados: por un lado, la TV, el audio, el cine; por el otro, el mundo de la computación, que era casi enteramente perteneciente al mundo de la producción y el trabajo“.

En cambio, con la revolución digital, ambos espacios se integran y “las fronteras se borran, tanto si trabajamos como si no“, y ese quiebre, para Zuccotti, se produjo “cuando Internet se metió en la TV, y cuando ésta lo hizo en la tablet“.

Lo transmedia, la tecnología, lo humano

Darío Sztajnszrajber, filósofo, ensayista, profesor y presentador de televisión argentino, le otorgó el necesario enfoque filosófico a la cuestión desarrollando la temática de la relación entre lo humano y lo tecnológico, y partió de la diferencia entre la capacidad de concentración que hoy tiene un adolescente, capaz de estar “en cuatro cosas a la vez”, y la que tienen sus profesores, “quienes se quejan de que sus alumnos no se concentran. Pero ¿no será que son ellos los que no pueden concentrarse de otra manera?” y agregó: “tendríamos que redefinir qué es concentrarse”.

Asimismo, aludió al pensamiento dicotómico de base lógica, que los griegos utilizaban para definir racionalmente al mundo y que es la base de todo diccionario. “Pero hoy ese pensamiento no nos sirve para entender qué está pasando con la tecnología”, aseguró. “Y esa es la raíz de las dos visiones predominantes sobre la tecnología: la pesimista, que ve lo tecnológico como algo que distorsiona o destruye una naturaleza humana pretendidamente pura, y la optimista, para la cual la tecnología es aquello que viene a mejorarnos y a ampliar esa naturaleza humana”. Y cerró su razonamiento con una pregunta que quedó abierta: “quizás debiéramos pensar que lo errado es creer que existe una ‘naturaleza humana’”.

Al día siguiente, uno de los expositores más celebrados fue Oscar Raby, el artista chileno residente en Australia, que obtuvo gran reconocimiento internacional a partir de Assent, un documental inmersivo de realidad virtual que narra la experiencia de su padre, un militar chileno que en 1973 fue obligado por sus superiores a presenciar el asesinato de 15 prisioneros.

El documental, realizado para los cascos de realidad virtual Oculus Rift (producidos por Oculus VR, a la sazón empresa adquirida el año pasado por Facebook), “pone al usuario en las botas de mi padre”, dijo Oscar.

Al cierre de la jornada, tomó la palabra David Varela, escritor y productor británico de proyectos interactivos, y autor de la exitosísima aventura para móviles “Sherlock: La Red”, protagonizada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman.

Para David, que hizo especial énfasis en el factor emocional de cualquier proyecto transmedia, “mucha de la emoción viene del tipo de tecnología que elijamos para narrar nuestra historia” ya que cada dispositivo, en su opinión, ofrece un modelo diferente de experiencia al espectador y participante. “Mi título dice ‘escritor’, dijo David, pero bien podría decir ‘diseñador de experiencias’, ‘diseñador de narrativas’ y muchas otras cosas“, afirmó.

Sin duda hubo mucho más. Pero todo relato es un recorte de la realidad, y hasta los periodistas caemos en las generales de esa ley. Lo importante, en todo caso, es que estos encuentros se realicen, y que haya gente que, más allá de la vorágine cotidiana, pueda parar la pelota un rato y pensar dónde estamos, de dónde venimos y, lo más importante… hacia dónde estamos yendo.

Imagen: @DAC_directores, publicada en su cuenta en Twitter.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 15 Julio, 2015

¿Alguien recuerda cuando había que tener cuidado con abrir la tapita de la cámara de fotos (analógica) para evitar que el rollo se vele?

¿Y cuando las llevábamos a revelar y debíamos esperar una semana a que estén listas? Parece que estuviéramos hablando del paleolítico, ¿no?

Sin embargo, apenas pasaron un par de décadas. En su momento, las cámaras analógicas fueron la gran innovación… Luego vinieron las cámaras digitales y el mercado de la fotografía cambió para siempre.

Pero la tecnología avanza rápido. Y las cosas no se detuvieron en la “increíble” novedad de prescindir de rollos fotográficos para nuestras máquinas. También en esto, lo mobile ha ganado terreno y las apps destinadas a mejorar la calidad de las fotos que tomás con tu smartphone se han multiplicado por decenas.

Las más conocidas

Si bien es considerada una red social, Instagram es, en realidad, una de las aplicaciones más conocidas a la hora de hablar de fotografías, con más de 300 millones de usuarios en todo el mundo y grupos de fans que se unen e interactúan ciudad por ciudad.

Dinámica y de velocísimo crecimiento, la red que propone capturar y compartir visualmente cada instante de nuestras vidas permitirá a partir de ahora tomar fotografías con mayor resolución y calidad, pasando de los 640 x 640 píxeles a los 1080 x 1080.

Por otro lado, entre las más antiguas, se encuentra Flickr, que pertenece a Yahoo y fue la primera plataforma online en la que los usuarios podían guardar, organizar, etiquetar y editar fotos. Flickr cuenta con más de 100 millones de usuarios activos que valoran el hecho de que las fotografías instantáneas puedan almacenarse, desde sus comienzos, en alta resolución.

Y no podemos obviar, claro está, a Pinterest, una red social donde los usuarios pueden guardar las imágenes que encuentran en la red en los denominados “tableros”, unos espacios temáticos que permiten agrupar contenidos relacionados. Muchos usuarios los emplean para guardar escenas de decoración, paisajes e imágenes interesantes en general.

Instagram no está sola

Más allá de estos referentes masivos, son muchas las aplicaciones que surgieron para reemplazar o emular a las cámaras digitales ,  y para darnos a todos la ilusión de que somos fotógrafos profesionales. Picjoy, por ejemplo, está disponible en el Apple Store, pronto lo estará para dispositivos con Android, y tiene como novedad su algoritmo de etiquetado automático.

Afterlight, por su parte, se caracteriza por ser una aplicación divertida, que permite tomar y editar fotografías con más de 20 filtros y que, además, cuenta con una gran gama de marcos para complementar a las fotos. También se puede aumentar la calidad de las imágenes y adecuarlas al tamaño que se desee.

Vignette , en la misma línea, cuenta con más de 70 filtros y 50 marcos; es una aplicación que incluye zoom, disparador automático y muchas otras características de una cámara digital.

FX Camera tiene como característica principal que, además de tomar fotos y editarlas, permite grabar un mensaje de voz con tan sólo apretar el botón de disparo. También posibilita el hecho de compartir ese mensaje tanto en Facebook como en Twitter.

Por último, dentro de esta apretada y necesariamente incompleta síntesis, PicsArt es popular por la creación de collages y las modificaciones que se pueden hacer ya sea con máscaras, marcos, bordes, etiquetas, efectos de texto e imágenes prediseñadas.

Como vemos, una eternidad parece haber pasado desde aquellas cámaras que muchos conocimos, que sólo funcionaban con rollo, permitían 24 ó 36 disparos como máximo, y obligaban a esperar hasta el sorpresivo “revelado” para saber cómo habíamos salido en las fotos de las vacaciones.

Y, muchas veces, simplemente para descubrir que en ese precioso recuerdo aparecíamos cerrando los ojos, o con una inconveniente torcedura de boca.

Tomar, editar y almacenar imágenes se ha vuelto una actividad central de nuestra cotidianidad, en la que cada vez tenemos más y mejores herramientas para llevar nuestra memoria visual al alcance de la mano y compartirla con quien nos dé la gana. ¡Sonrían!

FOTO: @intelfreepress distribuida con licencia CC BY – SA 2.0

Publicado por Alejandro Marticorena el 18 Junio, 2015

En la última edición de #Craneando (la octava, para ser más precisos) abordamos el innovador tema de la gamificación, y de cómo está comenzando a ser utilizado por las empresas y marcas para generar un nuevo tipo de relacionamiento con sus públicos… y ganar, por qué no, nuevos clientes.

En la cobertura del encuentro (click aquí si querés leerla) resumimos los temas destacados que se desarrollaron. Y, obviamente, mencionamos a los oradores: Gustavo Mames, Director General... Ver más

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Tendencias Digitales es el primer blog corporativo de Telefónica de Argentina. Desde 2007 analizando tecnología, empresa y sociedad en la era de los medios sociales
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