Publicado por Alejandro Marticorena el 3 Diciembre, 2015

Lo bueno de editar un blog con la historia que tiene Tendencias Digitales (en febrero cumpliremos nueve años) es que uno ya dispone de un importante archivo con producción propia.

Entonces, muchas veces se puede tener noción de cuánto hace que ciertas cosas, que parecen muy nuevas, en realidad tienen su origen en hechos (o anuncios) que datan de años atrás.

Es lo que sucede, por ejemplo, con notas como las que se comentan aquí. Se informa que la compañía surcoreana Samsung acaba de patentar “dispositivos móviles que se pliegan y se enrollan“, a partir de información publicada al parecer originalmente en el sitio Patently Mobile.

En efecto, la información difundida asegura que “se trata de móviles capaces de enrollarse y plegarse“, entre los cuales hay “un teléfono inteligente que puede doblarse en distintas secciones para entregar diversas funcionalidades, por caso, convertirse en una tablet“.

La cuestión es que, evidentemente, la novedad consistiría “apenas” en el patentamiento de tales dispositivos… pero no en los planes de Samsung.

En este post de hace casi cuatro años comentábamos algunos proyectos que diversas empresas -entre las que se contaba la surcoreana- donde no sólo mencionábamos el proyecto de dispositivos con pantallas táctiles flexibles: publicábamos el video que ves abajo, donde Samsung muestra, como comentábamos por entonces, “ni más ni menos que una tablet con pantalla AMOLED táctil, flexible y transparente. Mejor dicho: una tablet que es una pantalla AMOLED táctil, flexible y transparente“.

Y, claro: Samsung no es ni la única empresa que hace cuatro años (o más) ya pensaba en dispositivos flexibles, ni la única que publicaba videos demostrativos. En ese mismo post que publicamos en 2011 mostrábamos el video siguiente, que Sony ya había puesto online en mayo de 2010.

¿Es que no hay nada nuevo bajo el sol? Sí. Sólo sucede que lo que a primera vista parece nuevo, en realidad no lo es tanto.

Imagen: @Plastic Logic, distribuida con licencia CC BY-SA 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 20 Octubre, 2015

Una de las formas más crueles y punzantes que el dibujante y productor televisivo Matt Groening, autor de Los Simpsons, tuvo para criticar ciertos hábitos de la familia media estadounidense en los 80 fue mostrar a todos sus miembros sentados e “idiotizados” frente al televisor.

No en vano, durante mucho tiempo, se llamó al rey de los aparatos hogareños “la caja boba”, una nominación que sorprendente y sugestivamente ha cambiado en los últimos años por la de su opuesta “Smart TV”.

Y es que, de hecho, la televisión que conocemos hoy poco o nada tiene que ver con la que tradicionalmente miraron nuestros padres y abuelos, sujeta a horarios inamovibles, a una programación única y a una oferta de contenidos que, a la luz de los que disponemos hoy, parece extremadamente reducida y pobre.

Hace poco más de un año, como panelista de la primera edición de Mediamorfosis, el periodista argentino Reynaldo Sietecase desafiaba a la audiencia, a propósito del caso Vorterix, y proponía: “tomen a cualquier adolescente y pregúntenle si mira televisión. Se van a sorprender con la respuesta”.

En realidad, es posible que los chicos sigan mirando productos televisivos, solo que no necesariamente lo hacen a través del televisor. Tablets y celulares han reemplazado en buena medida al medio privilegiado para el consumo de contenidos en video.

Cambios en las audiencias, cambios en el consumo

Gracias a la conexión de los Smart TV a Internet, el televidente de hoy se ha acostumbrado a consumir contenidos como quiere y donde quiere, y esa idea folletinesca de esperar hasta la próxima semana para ver cómo sigue una historia ha quedado definitivamente enterrada cuando Kevin Spacey decidió, junto a Netflix, lanzar todos los capítulos de House of Cards en forma simultánea, para que cada uno decidiera cómo y a qué velocidad consumiría la serie. Quien quisiera ver todos los capítulos en una noche podía hacerlo. Y quien quisiera verlos de a uno por día o de a uno por semana, también.

Naturalmente, esto altera de raíz la lógica tradicional de los medios masivos de comunicación. Y representa un reto (y un dolor de cabeza, claro) para programadores y publicistas, que ya no dispondrán de una audiencia cautiva esperando pacientemente que ellos les digan qué ver y cuándo verlo.

Según una investigación de Digital TV Research, comentada recientemente por el medio especializado Señal Internacional, “el número de televisores conectados a Internet alcanzará 876 millones en 2020, más del doble en relación a los 415 millones esperados para finales de 2015”.

Más allá de que los fabricantes de SmartTV parecen los grandes ganadores de esta transformación, existen algunos desarrollos, como el de Apple TV, que permiten disfrutar de contenidos alojados en la nube sin necesidad de tener en casa un dispositivo tan costoso. Por un costo de entre 150 y 200 dólares, Apple TV no solo permite disfrutar de contenidos de Netflix, Youtube o Hulu sino además ejecutar una gran cantidad de juegos y aplicaciones, que como se sabe han sido una de las claves para el crecimiento del iPhone o el iPad. No en vano, el CEO de Apple, Tim Cook, dijo que “la televisión del futuro son las apps”.

Como se ve, atrás, muy atrás, ha quedado la imagen de toda una familia mirando la tele. No porque ya no se pueda disfrutar en conjunto de una buena película, sino porque, si bien eso podrá ocurrir como excepción, la TV conectada tiene hoy un sinfín de sugerencias y propuestas adecuadas a cada gusto y a cada espectador.

¿Cómo sigue la historia? Es difícil saberlo por ahora. Y no hay spoiler capaz de anticiparlo.

Imagen: @VIA Gallery, distribuida con Licencia CC BY 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 19 Octubre, 2015

Muchos de nosotros –si no todos- hemos oído hablar alguna vez de los millennials, como se llama a esos jóvenes nacidos entre los 80 y el fin del Siglo XX, y a los que el cambio de milenio los encontró en plena adolescencia. Breve disgresión en el arranque del post: Telefónica realizó a mediados del año pasado un estudio global sobre este segmento, cuyos resultados comentamos aquí.

Volviendo de la disgresión: insertos ya de lleno en el mundo del trabajo, los millenials han incorporado una serie de características peculiares en su relación con muchas cosas –el trabajo entre ellas-, que los han separado de las generaciones precedentes para desconcierto, furia y/o desorientación de sus mayores.

Tal como afirma una nota reciente de la edición online de la revista Forbes, los millenials son una generación atravesada por “computadoras portátiles,  smartphones, espacios de trabajo compartidos, home office,  acceso a Internet y la posibilidad de administrar sus horarios” lo que permite que trabajen desde cualquier lugar y en cualquier momento “obligando a las tres generaciones que actualmente conviven en el ámbito laboral a adaptarse a un nuevo paradigma profesional”.

En efecto, esta nueva manera de relacionarse con la tecnología es tan novedosa que no falta quien afirme que los jóvenes de hoy consideran a sus dispositivos tecnológicos como extensiones de su propio cuerpo.

Además de representar una amenaza y a veces una ofensa para quienes difícilmente comprenden esta nueva manera de relacionarse altamente mediatizada por la tecnología, el vínculo de los jóvenes con sus dispositivos dio lugar al concepto de BYOD (acrónimo de “bring your own device”, o “traiga su propio dispositivo”), algo de lo que ya hablamos hace algún tiempo y que está motivando una serie de nuevos desarrollos para las empresas.

La posesión y uso de BYOD hace que puedan mezclarse, en un mismo dispositivo móvil, las actividades personales con las responsabilidades laborales, algo que en un principio podría representar toda una  ventaja (conexión en todo momento y en cualquier lugar), pero que también puede tener consecuencias peligrosas para las empresas.

Mantener la seguridad informática

En efecto, la idea de que un empleado mezcle el uso de perfiles propios en redes sociales como Facebook, Twitter o Linkedin para comunicarse con sus clientes, representa tanto una serie de oportunidades como un conjunto de desafíos. Entre estos últimos aparecen interrogantes como de qué modo mantener la seguridad, cuál es el límite de la privacidad que no se debe franquear por cuestiones laborales, como manejar los antiguos “horarios de trabajo” y una larga serie de etcéteras.

Muchas empresas ya empezaron a implementar soluciones para estos retos, tales como la asignación de códigos y tarjetas de seguridad que permiten unir los móviles propios de los usuarios con la información necesaria de la compañía, reduciendo sensiblemente los niveles de riesgo.

Sin embargo, existe un largo camino todavía por recorrer en el desarrollo de soluciones que permitan aprovechar las ventajas del BYOD neutralizando sus riesgos.

Lo que queda claro, en cualquier caso, es que la forma de trabajar y de incorporar la tecnología en el trabajo ha cambiado para siempre. Será cuestión de seguir monitoreando el tema y estar atentos a las novedades, quizás desde la comodidad de nuestra casa y en cualquier noche de insomnio.

Imagen: @AJ LEON, distribuida con Licencia CC BY 2.0.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 24 Agosto, 2015

Después de la revolucionaria aparición de la tecnología touch, que permitió realizar acciones deslizando o apoyando un dedo sobre la pantalla, muchos sentimos que ya no habría más nada por inventar. Error: el avance tecnológico relacionado con pantallas de celulares, televisores y tablets sigue avanzando a toda máquina y cada vez tenemos modelos más delgados, más flexibles… y ahora también transparentes.

Efectivamente, las pantallas OLED y transparentes parecen ser el último grito en la evolución tecnológica, en el que varias compañías conocidas ya están trabajando.

Es el caso de Samsung Display, por ejemplo, que pertenece al gigante surcoreano y está dedicada a fabricar paneles para monitores y televisores; y acaba de presentar dos prototipos basados en tecnología OLED: a uno le permite transformarse en un espejo y el otro es transparente.

La empresa utilizó cámaras de profundidad RealSense de Intel para poder identificar movimientos faciales, distinguir contornos, medidas y distancias, así como también identificar el movimiento de la punta del dedo en la pantalla. Por otro lado, la cámara puede escanear la habitación en la que se encuentra la pantalla para que sea cargada en el monitor transparente.

Estamos entusiasmados con crear una nueva dimensión interactiva en los shoppings“, declaró Oseung Yang, vicepresidente de Samsung Display, ya que este tipo de pantallas crea un “probador” automático para que los clientes puedan ver ropa y productos en un local de manera realista y personalizada.

Samsung no es la única

Por otro lado, la empresa LG Display anunció que planea invertir 8.470 millones de dólares en pantallas OLED (siglas en inglés de “diodos orgánicos de emisión de luz”) para los próximos tres años, ya que estos mejoran el color y disminuyen el consumo energético.

Además, la empresa invertirá no sólo en dispositivos grandes, como televisores, sino también en pantallas de smartphones y wearables.

En el caso de la empresa ZUK, procedente de China y que cuenta con el respaldo de Lenovo y Qiboo 360, lo que hicieron fue presentar un prototipo de smartphone denominado ZUK Z1, un modelo novedoso que casi no posee marco sino que es todo pantalla y es transparente, lo que permite ver a través de la misma.

El smartphone, con sistema operativo Android, cuenta con una pantalla de 5,5 pulgadas de resolución Full HD de 1920 x 1080 píxeles.

Y si bien no es algo demasiado concreto por el momento (o sí lo es pero nadie da detalles), también Apple está trabajando en la producción de pantallas OLED transparentes, aunque aparentemente tuvieron problemas con la calidad de imagen.

Así las cosas, las pantallas OLED parecen representar un futuro que, como varias veces dijimos en este blog, ya es presente. O incluso pasado porque, ¿quién no recuerda a  Tony Stark, el personaje de la saga de “Iron man”, que en sus películas trabajaba con pantallas transparentes, o las que aparecen en la película Minority Report, por ejemplo?

Como siempre, la ciencia ficción predice los adelantos. ¿O será que los genera?

Imagen: @edans, con Licencia CC BY 2.0

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 13 Agosto, 2015

Una de las frases más perturbadoras, temidas y odiadas de los días en que vivimos es la conocida “estoy sin batería”.

Y, claro, con sus múltiples variantes, tales como “me estoy quedando sin…”, “si se corta es porque ….”, “si no te llamo es que …”, y por supuesto, el ruego desesperado que nos lleva a implorar, como si pidiéramos agua en el desierto: “¿me prestás tu cargador?

De allí que la industria esté dedicando no pocos esfuerzos al desarrollo de baterías que rindan más y mejor. De hecho, a principios de año hablamos en este blog sobre las últimas novedades que había respecto a la creación de una batería de aluminio que permite cargar el celular en menos de un minuto (sí, leíste bien: menos de un minuto) Pero la cuestión no termina ahí.

Para smartphones y wearables

Google X, el equipo creador de Google Glass, está trabajando en baterías de alto rendimiento tanto para teléfonos inteligentes como para wearables. Este tipo de batería, además de tener mayor duración, está hecha con piezas de hardware que producen un menor riesgo de inflamación.

Por otro lado, Samsung SDI, impulsa un tipo de batería flexible para poder moldearla a nuestro gusto, retorcerla en las partes que queramos y hasta cortarla, con la tranquilidad de saber que, al estilo de un Terminator moderno, seguirá funcionando con normalidad. Según la empresa, este tipo de innovación podría salir al mercado en tres años.

Además, esta nueva batería sería delgada y pequeña, lo que la haría adaptable a dispositivos de cualquier tamaño y forma.

El otro enfoque: menor consumo

Naturalmente, las dos “caras” del problema de la batería son, por un lado, cuánta energía nos brindan éstas, y por el otro, cuánta energía demandan nuestros dispositivos.

En este último sentido, los investigadores de Microsoft Research cuentan con un proyecto llamado WearDrive que permite que las aplicaciones se ejecuten con un rendimiento mejor en 8,85 veces, y consuman hasta 3,69 menos de energía.

Este sistema está diseñado para relojes inteligentes y otros wearables semejantes, y requiere el uso de un smartphone cerca para transmitir datos vía Bluetooth o WiFi. De esta manera, los datos quedarían almacenados en la memoria del smartphone y no utilizarían la memoria flash, que es lo que más consume energía en este tipo de dispositivos. Así, el wearable queda liberado de las tareas que más batería gastan, gestionando únicamente aquellas que son más sencillas y livianas.

Como se ve, el mundo del consumo de energía sigue moviéndose a todo ritmo, y varias soluciones asoman con la esperanza de hacernos sentir que la frase más temida pueda convertirse pronto en algo del pasado, como lo son “me quedé sin papel para el fax” o “¿tenés cospeles?”.

Foto: @Melenita distribuida con licencia CC BY – SA 2.0

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 3 Agosto, 2015

Hace tiempo que hablamos de los wearables, como se dio en llamar a esos dispositivos tecnológicos que se incorporan en alguna parte de nuestra ropa o directamente sobre nuestro cuerpo con el objetivo de realizar una función específica (o varias) y que cada vez ganan más adeptos.

El mercado de este tipo de aparatos electrónicos está creciendo y registró en estos últimos meses su mayor aumento desde que aparecieron en las tiendas. Durante el primer trimestre del año, se vendieron 11,4 millones unidades e IDC (International Data Corporation) estima que en 2015 se venderán 72,1 millones de wearables, lo que representa un crecimiento del 173,3% respecto a los 26,4 millones de unidades que se suministraron en 2014.

Esperamos que los wearables inteligentes, los que son capaces de ejecutar apps de terceros, tomen la iniciativa en el año 2016. En esta categoría entran el Apple Watch y las Hololens de Microsoft, cuya expectación indica un cambio en este mercado, en el que la transición de los wearables básicos a los inteligentes abre oportunidades para los proveedores, desarrolladores de aplicaciones y fabricantes de accesorios”, afirmó Jitesh Ubrani, analista de investigación senior de dispositivos móviles en IDC.

Para 2019, en tanto, se considera que se llegaría a los 155,7 millones de wearables vendidos en todo el mundo.

Lo que se viene

Ya sea en televisores, celulares, ropa o zapatos, el protagonismo en el mundo de los wearables pertenece a las pantallas flexibles.

En mayo pasado, LG dio a conocer una pantalla de TV transparente y flexible, con un espesor de sólo 0,97 milímetros, capaz de adherirse a la pared a través de una serie de imanes.

Para 2017 habremos desarrollado exitosamente una pantalla OLED Ultra HD flexible y transparente de más de 60 pulgadas”, dijeron desde la compañía. Por otro lado, Samsung presentó un diseño que permitiría doblar el smartphone por la mitad que también podría usarse en tabletas de LCD y OLED.

Este tipo de producción abarata costos e impone una nueva tecnología más rápida e innovadora. Pero las pantallas flexibles (atenti con el dato) también podrían usarse en la ropa: First V1sion, una de las empresas finalistas del concurso de Intel “Make It Wearable”, firmó un acuerdo con la Liga Europea para crear un sistema de cámara integrado en las camisetas deportivas para obtener una mejor visión del juego, detalle que revolucionaría el mundo de los deportes.

Otro elemento que aprovecha este tipo de innovación es el calzado. La empresa Ishuu Technologies creó un zapato que cambia de color y diseño utilizando aplicaciones de pantalla flexible con tinta electrónica.

En la suela, el calzado -que sería la envidia de Cenicienta, sin duda- tiene un receptor de bluetooth para recibir órdenes desde el celular. De esta manera, un mismo par de zapatos podrá lucir distinto cada vez que el dueño lo requiera y podrá usarse con cualquier tipo de ropa.

La ropa de moda también tiene su espacio en este mercado: utilizando un sistema de rastreo de ojos, la diseñadora Ying Gao creó un conjunto de vestidos que se mueven al ser observados por alguien.

Amy Winters, diseñadora de la ropa Rainbow Winters, hace por su lado prendas que responden al ambiente. Así, por ejemplo, el vestido reacciona al sonido, a medida que el volumen aumenta, la prenda comienza a iluminarse; o el traje de baño que reacciona con la luz solar y cambia de color dependiendo de la exposición al sol que la persona tenga. Los wearables son quizás el mejor ejemplo de que la tecnología está ganando terreno cada vez más en nuestra vida.

Tanto, que hasta empezamos a “llevarla puesta”.

¿Faltará mucho para que estemos vestidos con trajes que tengan pantallas flexibles al estilo Teletubbies?

FOTO: @Superdiddly distribuida con licencia CC BY-SA 3.0

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 29 Julio, 2015

El constante y omnipresente hábito de encender la radio o el televisor temprano a la mañana para saber cómo estará el clima durante el día, y elegir en base a ello nuestro vestuario de la jornada, parece estar quedando definitivamente atrás.

Hoy en día, y gracias al avance de la tecnología, muchos medios han probado ser más veloces y eficientes para decirnos si lloverá o no,  cuánto frío o calor deberemos soportar y si deberemos lidiar con tormentas, granizo u otros fenómenos que podrían afectar nuestra rutina.

Salir a ver si llueve

La sensación térmica, la hora del amanecer y atardecer, la velocidad del viento o la humedad, entre otros, son los principales datos que aportan estas apps a la hora de visualizarlas. The Weather Channel es una de las más populares y, junto con AccuWeather, son las más descargadas y mejor calificadas por los usuarios de Adroid, Apple o Windows.

La primera proporciona datos precisos del pronóstico de las próximas 36 horas y de los siguientes diez días, y ofrece mapas con radares del tiempo para brindar mayor precisión. A su vez, tiene una sección “Social Weather” en la que los usuarios pueden compartir datos del clima dependiendo de dónde se encuentran. El diseño es atractivo y las imágenes van cambiando teniendo en cuenta el estado del clima que hay en el exterior.

Por su parte, AccuWeather es famosa por la exactitud que brinda, al tener la ubicación exacta del usuario. Su detalle más útil es que al llover, esta aplicación muestra el horario del comienzo y finalización de las precipitaciones. El estado se actualiza cada 15 minutos y brinda un pronóstico extendido de hasta 15 días. Además, permite configurar varias ciudades y compartir los datos por distintos medios.

Seguro contra granizo

Pero si tu duda es, más allá de qué ponerte, si estacionar el auto en un garaje o dejarlo a la intemperie, Granizo alertas es una app argentina que aporta datos concretos sobre la posibilidad de que caiga granizo en áreas cercanas a los usuarios. Funciona con 350 radares en 20 países, se actualiza en tiempo real e indica en un puntaje de 0 a 100 qué probabilidades hay de que ocurra lo que mencionamos anteriormente; cuando el puntaje supera un límite que el propio usuario configura, la app lo notificará automáticamente. Lo novedoso de esta aplicación es que una de sus fuentes utilizadas para proporcionar los datos, es Twitter.

Ahora, si no te interesa tener demasiados datos con respecto al clima, sino simplemente saber si hace frío o calor, Solar es la aplicación justa para vos. Ésta aporta datos de manera sencilla y práctica: al deslizar el dedo hacia arriba, se visualiza el pronóstico del tiempo, y al deslizarlo hacia abajo, se podrá conocer el clima de los próximos tres días. Solar representa el estado del clima sobre un mapa térmico que va de colores cálidos a fríos dependiendo el tipo de temperatura.

Por supuesto, existen muchas aplicaciones más con usos más específicos, y adaptados por ejemplos a los surfistas o a los hombres y mujeres de campo. La lista es muy grande y siguen apareciendo, en un sector en el que el pronóstico indica temperatura en ascenso y una “lluvia” de novedades para los próximos tiempos. ¡Vayan por la sombra!

FOTO: Distribuida con licencia CCO.

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 24 Julio, 2015

Hasta hace poco menos de 100 años, viajar era, de algún modo, aventurarse a lo desconocido y emprender un camino cuyo destino era en gran medida profundamente incierto.

La realidad es que hasta hace relativamente poco el mundo era mayoritariamente una incógnita para el viajero común y no había otra manera de develar el enigma que “estar allí”.

Las cosas, como sabemos, cambiaron bastante y hoy son varios los programas que existen para dar una vuelta por el planeta desde el sillón de tu casa y sin mover más que un dedo. Todo lo que se necesita es una computadora, tableta o smartphone, una conexión a internet y tiempo (porque no es fácil despegarse de las experiencias que te brinda este tipo de tecnología).

El 29 de junio de 2015 cumplió sus primeros 10 años Google Earth , la aplicación que, junto con Google Maps, es una de las más utilizadas en el mundo para recorrer justamente… el mundo. Esta plataforma virtual te permite ver la tierra en su totalidad, pudiendo acercarte a una ciudad específica, recorrerla entera y marcar puntos estratégicos de interés.

Por su cumpleaños, Google lanzó la versión Voyager, que incorpora nuevas herramientas de 3D, actualizaciones de imágenes e integraciones de Street View, que es otro producto del gigante tecnológico que les permite a los usuarios ver lugares a través de imágenes panorámicas de 360º de movimiento horizontal.

Google no es el único

Sin embargo, y pese a su innegable predominio, Google no está solo a la hora de ofrecer propuestas para viajar sin moverte de casa. Recientemente, un chico de 18 años creó un sitio que se alimenta con los datos satelitales del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Stuff in Space es la web en la que se puede observar un mapa en tiempo real con todos los objetos que están alrededor del planeta tierra. Se ha vuelto muy popular en los últimos días por su interfaz muy clara con respecto a lo visual. Y permite además saber la procedencia y el origen de esos objetos al posicionarnos sobre la línea de trayectoria.

Por otro lado, Apple también quiere ganar terreno en este tipo de plataformas y para mejorar su servicio de Apple Maps, dispondrá de autos circulando en diferentes ciudades del mundo; en estos recorridos tomarán fotografías panorámicas, aunque mencionaron que, igual que Google, respetarán la privacidad al poner borrosas las caras de las personas y las placas de los vehículos que aparezcan en las fotos.

Bing también está desarrollando su propio servicio de Street View, y ya se ven coches del buscador de Microsoft “mapeando” ciudades… El servidor llamará a este servicio Street Slide, y permitirá visualizar fotos en 360 grados pero también permitirá ver toda la panorámica desde arriba, es decir toda la calle con las fachadas de los edificios.

Como ves, mucho ha cambiado desde los tiempos en que subirse a un barco y cruzar el océano era una aventura atemorizante e incierta. Algunos de nuestros abuelos hubieran dado cualquier cosa por tener un servicio tecnológico como los que disponemos hoy, y poder ver con todo detalle cómo era el lugar adonde iban cuando se disponían, valientemente, a “hacer la América”.

FOTO: @Carolune distribuida con licencia CC BY – SA 2.0

Publicado por Equipo de Tendencias Digitales el 5 Junio, 2015

Ir a un museo ya no es lo que era.

De aquella contemplación estática a las múltiples maneras de acceder a contenidos diversos y multiplataforma que existen hoy, mucha agua ha pasado bajo los puentes de esos depósitos de arte, historia y conocimiento que son los museos.

Hoy, incorporar la tecnología a los museos para que las personas que asisten puedan maximizar sus sentidos es una (muy buena) idea que está en auge y cada vez se utiliza más.

El uso de distintas herramientas tecnológicas permite que esta unión se lleve a cabo, generando en el visitante una experiencia que va mucho más allá del simple hecho de observar una pieza.

Obras que hablan

Utilizando una tablet, un smartphone o hasta unas “gafas tecnológicas”, la persona que se encuentra en el museo puede obtener más información sobre lo que está viendo de manera automática y generar una interacción en tiempo real con lo que se está exponiendo.

“Ahora, una obra de arte comunica, es un instrumento que habla. Entonces existe un mensaje en cada pieza, el que muchos no conocen y que en este caso una herramienta electrónica nos permitirá saber de sus razones y su historia” comenta Héctor Rivero Borrell, Director del Museo Franz Mayer (México).

Experiencia mixta en tiempo real

La Realidad Aumentada (RA) es una de las técnicas que permiten que la unión entre la tecnología y el arte sea posible. Permite que el visitante coloque, por ejemplo, su teléfono inteligente frente a la obra y que, inmediatamente, la información comience a aparecer en su pantalla, o bien le posibilita descargar guías en forma de audio y video que, obviamente, tienen que ver con la obra que está en exposición.

Por su parte, las “gafas tecnológicas” también toman protagonismo para llevar adelante una guía automática en la que los movimientos del ojo son analizados y la persona, al mirar una obra, recibe en el momento información detallada sobre lo que está observando.

También están las alfombras con sensores y el reconocimiento facial, que permiten saber más sobre quiénes entran al museo y en qué horarios se produce el mayor tráfico de gente.

Cada vez más…

Ya existen varios museos que han sumado estas y otras innovaciones tecnológicas en sus instalaciones.

En el Museo National Geographic (Washington), cuando las personas entran en una sala, el smartphone les avisa que hay contenido disponible.

En el caso del Museo de Bellas Artes de Virginia crearon un retrato de Pablo Picasso con códigos QR que permite al usuario redirigirse a una página web donde se le muestra parte de la exposición y, además, se le invita a comprar una entrada.

El caso del British Museum es, quizás, el más innovador. Y, por qué no, el más polémico, al menos para el fino “paladar” de los puristas del arte: ha puesto a disposición la libre descarga de 14 piezas de su colección para que los visitantes puedan imprimirlas utilizando la técnica de impresión en 3D, creando así una representación volumétrica de cada una de esas obras.

Otro caso innovador es el del Museo del Sieño Cooper Hewitt (Smithsonian), donde los visitantes reciben en recepción un bolígrafo con memoria USB, una radio de corto alcance y un dispositivo sensible al tacto para utilizar en mesas interactivas.

Es evidente que, en lo referente a visitas a museos, el smartphone, de por sí ya omnipresente en nuestras vidas, se transforma también en un elemento clave para no quedarse afuera del disfrute…

Imagen: @BuenosAiresPrensa, distribuida con licencia CC BY-2.0.

Publicado por Alejandro Marticorena el 13 Marzo, 2015

Hablarle a computadoras y que nos respondan no es un tema nuevo. Si nos vamos a los territorios de la ciencia ficción existen por lo bajo (y sin ponerme a profundizar) dos películas que tocan el tema. Al menos sin que esa computadora “encarne” -valga la paradoja- en la figura de un robot.

La primera es un clásico, estrenado en 1968, basado en la novela corta “El centinela” de Arthur C. Clarke: “2001: Odisea del espacio“. En ella, los astronautas Dave Bowman (Keir Dullea) y Frank Poole (Gary Lockwood) conversan con la computadora HAL 9000, que gobierna el funcionamiento de la nave en la que viajan.

La segunda, mucho más cercana en el tiempo, es “Her” (“Ella”), de 2013. El personaje que encarna el actor Joaquin Phoenix, Theodore Twombly, se enamora de “Samantha”, un sistema operativo basado en Inteligencia Artificial (IA) que aprende paulatinamente de los gustos, intereses, costumbres y personalidad de su interlocutor hasta que, a su vez e increíblemente… se enamora de él.

¿Estamos en la prehistoria de HAL y Samantha?

Bueno. Quizás no estamos (aún) en la era de las computadoras o sistemas operativos que hablan con nosotros hasta enamorarse. Pero lo cierto es que en forma creciente se van complejizando y extendiendo lo que, quizás, en el futuro sea visto como la prehistoria de los sistemas operativos “enamoradizos”.

Hoy, varios medios informaron que Cortana, el asistente de voz para dispositivos móviles de Microsoft, estará disponible pronto (no se anunció fecha) para los sistemas operativos Android, de Google, y iOS, de Apple.

Cortana, hasta ahora, sólo está disponible en Windows Phone 8. Y según se informa aquí, fuentes de Microsoft informaron de esta novedad a Reuters (aquí la noticia, en inglés), y dijeron que “se está trabajando en una versión más avanzada de Cortana (llamada, por ahora, Einstein) para competir con Siri y con Google Now“.

La estrategia de Microsoft estaría orientada a “transformar a este asistente digital en un agente inteligente que anticipe las necesidades del usuario, es decir, que tenga una actitud proactiva y no responda solamente a las consultas del usuario“, según se informó.

Estrategia que, según comentaron en esta nota, se completa con la idea de “tener la capacidad de vender software para cualquier sistema operativo o dispositivo“, y así “el éxito de los rivales supondría la expansión de los posibles mercados. Anteriormente Microsoft restringía el acceso a sus programas con la idea de empujar a los usuarios hacia su propio ecosistema centrado en Windows“.

Habrá que ver cómo va evolucionando el ambiente de los asistentes personales basados en voz.

Quién sabe si, algún día, la voz del asistente personal nos despierte desde nuestro smartphone o tablet diciéndonos “despierta, te amo“.

Acerca de
Tendencias Digitales es el primer blog corporativo de Telefónica de Argentina. Desde 2007 analizando tecnología, empresa y sociedad en la era de los medios sociales
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